
“La igualdad de género es más que un objetivo en sí mismo. Es una condición previa para enfrentar el desafío de reducir la pobreza, promover el desarrollo sostenible y construir un buen gobierno.” Kofi Annan
El Informe Global sobre la Brecha de Género 2025, publicado por el Foro Económico Mundial, revela avances significativos en la reducción de la desigualdad de género, pero también expone las barreras estructurales que aún impiden la paridad total.

A pesar de que la brecha global de género se ha cerrado en un 68.8%, el informe estima que tomará 123 años alcanzar la igualdad completa.
Avances en la reducción de la brecha de género
El informe destaca que en 2024 la estimación para alcanzar la paridad era de 132 años, lo que significa que en el último año se ha reducido en 11 años. Este progreso, aunque modesto, sugiere que las economías están reconociendo la importancia de la igualdad de género para el crecimiento económico y la resiliencia social.
1. Liderazgo político y representación femenina
Uno de los avances más notables ha sido el aumento de mujeres en altos cargos gubernamentales y legislativos. Desde 2006, la representación femenina en órganos legislativos ha aumentado en 14.7 puntos porcentuales, y en ministerios clave en 12.6 puntos porcentuales. Sin embargo, las mujeres siguen estando subrepresentadas en ministerios estratégicos como economía, defensa e infraestructura, lo que limita su influencia en la configuración de políticas nacionales.
2. Participación económica y oportunidades
El informe señala que la participación de mujeres en la fuerza laboral ha mejorado, pero persisten desigualdades salariales y barreras en el acceso a puestos de liderazgo. Aunque las mujeres superan a los hombres en educación terciaria, solo el 29.5% de los altos directivos con educación superior son mujeres. Este desajuste refleja una falla sistémica en la traducción de habilidades en oportunidades económicas.
3. Regiones con mayor avance
América Latina y el Caribe han mostrado el progreso más acelerado, con una proyección de 57 años para alcanzar la paridad. Europa sigue con 76 años, mientras que América del Norte necesitará 89 años. En contraste, Asia Central y Oriente Medio enfrentan los mayores desafíos, con 208 y 185 años respectivamente para cerrar la brecha.

La brecha de implementación en igualdad de género
A pesar de los avances, el informe destaca una «brecha de implementación», es decir, la desconexión entre las leyes que promueven la igualdad de género y la infraestructura necesaria para aplicarlas. Este problema es universal y afecta tanto a economías avanzadas como emergentes.
1. Falta de mecanismos de aplicación
Muchos países han adoptado leyes progresistas en materia de igualdad de género, pero carecen de mecanismos efectivos para garantizar su cumplimiento. La falta de monitoreo y sanciones permite que las desigualdades persistan en la práctica.
2. Desigualdad en sectores estratégicos
Las mujeres siguen estando excluidas de sectores clave como tecnología, energía y defensa, lo que limita su influencia en la toma de decisiones económicas y políticas. La segregación de género en la fuerza laboral perpetúa la brecha salarial y reduce la diversidad en la innovación.
3. Impacto económico de la desigualdad de género
La falta de paridad de género no solo es un problema social, sino también económico.
Según el informe, la inacción en igualdad de género desperdicia talento, reduce la productividad y ralentiza la innovación. Las economías que han invertido en la equidad han demostrado mayor estabilidad y crecimiento sostenible.

El Informe Global sobre la Brecha de Género 2025 muestra que, aunque hay avances, la paridad de género sigue siendo un objetivo lejano. Para acelerar el progreso, es fundamental:
- Fortalecer la implementación de leyes de igualdad de género, asegurando mecanismos de monitoreo y sanción.
- Promover la representación femenina en sectores estratégicos, especialmente en economía, tecnología y defensa.
- Reducir la brecha salarial mediante políticas de transparencia y equidad en la remuneración.
- Invertir en educación y liderazgo femenino, garantizando que las habilidades adquiridas se traduzcan en oportunidades reales.
- Fomentar la corresponsabilidad en el cuidado, para evitar que las mujeres interrumpan sus carreras por falta de apoyo en la crianza y el hogar.
La igualdad de género no solo es un imperativo moral, sino una estrategia clave para el desarrollo económico y social. A menos de cinco años para los Objetivos de Desarrollo Sostenible de 2030, es momento de que los gobiernos y el sector privado redoblen esfuerzos para cerrar la brecha de género de manera efectiva.
“La igualdad de género no es solo un derecho humano, es una necesidad para construir un mundo más justo y próspero.” Ban Ki-moon
Araceli Aguilar Salgado Periodista, Abogada, Ingeniera, Escritora, Analista y comentarista mexicana, del Chilpancingo de los Bravo del Estado de Guerrero E-mail periodistaaaguilar@gmail.com



