“El comercio debería ser un instrumento para la equidad, no una excusa para la indiferencia.” Vandana Shiva
En agosto de 2025, la Organización Mundial del Comercio (OMC) publicó su Informe Anual, conmemorando tres décadas desde su fundación. El documento ofrece una visión exhaustiva de los logros y desafíos del sistema multilateral, destacando acuerdos alcanzados en la Decimotercera Conferencia Ministerial (MC13), avances en comercio electrónico, subsidios pesqueros e inversión sostenible. Sin embargo, más allá de los datos y celebraciones, el informe revela una realidad inquietante: el comercio global atraviesa su mayor crisis desde la Segunda Guerra Mundial, y la arquitectura multilateral enfrenta una erosión de legitimidad, eficacia e inclusión.
Multilateralismo en tensión: logros parciales y consensos frágiles
La MC13, celebrada en Abu Dabi, logró extender la moratoria sobre aranceles digitales y relanzar el Programa de Trabajo sobre Comercio Electrónico. También se adoptó el Acuerdo plurilateral sobre Facilitación de Inversiones y se avanzó en la segunda fase del acuerdo sobre subsidios a la pesca. Estos logros, aunque relevantes, siguen atrapados en la lógica del consenso parcial: muchos acuerdos no han sido incorporados al marco jurídico de la OMC, y su implementación depende de ratificaciones aún pendientes.
La adhesión de Comoras y Timor-Leste como nuevos miembros y el llamado a reforzar la asistencia técnica a países en desarrollo son señales positivas. Pero el sistema sigue sin resolver su parálisis institucional más grave: el Órgano de Apelación permanece inoperante, y la reforma del mecanismo de solución de diferencias, prometida para 2024, aún no se concreta.
Fragmentación comercial y desigualdad estructural
El informe reconoce que el comercio mundial creció en 2024 (2.9% en bienes, 6.8% en servicios), pero advierte una contracción del 0.2% para 2025, atribuida a tensiones geopolíticas y nuevas medidas arancelarias. Ngozi Okonjo-Iweala, Directora General, alerta sobre el riesgo de fragmentación comercial, que afectaría especialmente a las economías de bajos ingresos.
Este diagnóstico, aunque acertado, omite una crítica más profunda: el sistema comercial global sigue reproduciendo desigualdades estructurales. La participación de los Países Menos Adelantados (PMA) en el comercio mundial apenas alcanza el 1.17%, y aunque se celebran cifras de exportación, no se cuestiona la dependencia de materias primas, la vulnerabilidad ante shocks externos ni la exclusión de actores no estatales, como pueblos indígenas y comunidades rurales.
Comercio y sostenibilidad: entre la retórica y la acción
La OMC ha incorporado debates sobre contaminación por plásticos, subsidios a combustibles fósiles y comercio climático. Colabora con organismos como el FMI, UNCTAD y el Banco Mundial en informes sobre precios del carbono y políticas de mitigación. Sin embargo, estas iniciativas aún carecen de fuerza normativa y de mecanismos vinculantes.
El comercio sostenible no puede limitarse a declaraciones. Requiere reglas claras, financiamiento justo y participación activa de los países del Sur Global. La transición energética y la acción climática deben ser oportunidades para corregir asimetrías, no para crear nuevas barreras comerciales disfrazadas de políticas verdes.
Inclusión, género y digitalización: promesas pendientes
El lanzamiento del Fondo WEIDE para mujeres exportadoras en la economía digital y los cursos de formación con alta participación africana son avances importantes. Pero la inclusión sigue siendo marginal. Las mujeres, las pymes y los grupos su representados enfrentan obstáculos estructurales que no se resuelven con programas aislados.
La digitalización del comercio exige una mirada crítica: ¿quién accede a la conectividad?, ¿quién controla las plataformas?, ¿cómo se protege la soberanía tecnológica de los países en desarrollo? Sin respuestas claras, el comercio electrónico corre el riesgo de reproducir las mismas exclusiones que el comercio tradicional.
El Informe Anual 2025 de la OMC es un documento valioso, pero también una oportunidad perdida para reconocer con mayor honestidad los límites del sistema actual. Treinta años después de su creación, la OMC necesita una reforma profunda que coloque la equidad, la sostenibilidad y la participación en el centro de su mandato. No basta con celebrar logros técnicos: es hora de construir un comercio verdaderamente justo, inclusivo y resiliente.
“La justicia no es un ideal abstracto; es la arquitectura concreta de la esperanza.” Bryan Stevenson
Dr. Amín Cruz CEO, presidente y fundador del Congreso Hispanoamericano de Prensa y del Congreso Mundial de Prensa; Padre Embajador del Periodismo Hispanoamericano y Latinoamericano, diplomático, periodista, historiador, escritor y educador.









