
«La paz no puede mantenerse por la fuerza; solo puede lograrse mediante la comprensión.» Albert Einstein
Un alegato en tiempos de crisis
Annalena Baerbock, presidenta de la Asamblea General de las Naciones Unidas, ha realizado un firme y valiente llamado en defensa de la Organización en un momento en que, según sus palabras, «ya no todos cantamos la misma canción; no todos estamos tan comprometidos con la Carta y el derecho internacional». Ante esta realidad, exhortó a los Estados que sí mantienen ese compromiso a unirse en una alianza interregional capaz de sostener los principios fundamentales de la ONU.
Su intervención se produce en un contexto de presión y ataques al sistema multilateral. Baerbock subrayó que los Estados Miembros deben luchar por las Naciones Unidas, recordando que el nuevo año comenzó con crisis en Venezuela e Irán, lo que sitúa a la comunidad internacional en un momento «aún más urgente y decisivo» que el vivido al inicio del 80º período de sesiones.
La necesidad de la ONU
La presidenta insistió en que «el mundo necesita a las Naciones Unidas» y destacó la labor esencial de la institución: apoyo vital en Gaza, defensa de la educación de las niñas en Afganistán, protección de civiles en Sudán e intensificación de los esfuerzos para poner fin a la guerra en Ucrania. Con contundencia afirmó: «De ninguna manera el mundo estaría mejor sin nuestras Naciones Unidas. Vale la pena luchar por ellas».
Defender la Carta y renovar compromisos
La Asamblea General, compuesta por 193 Estados Miembros con voto igualitario, es el principal órgano normativo de la ONU. Baerbock señaló que su prioridad durante los próximos 237 días será defender la institución, su Carta y los principios consagrados en ella.
Hizo un llamado a construir una alianza interregional que proteja y promueva los derechos humanos y el derecho internacional. Subrayó que este compromiso implica levantarse cada día, salvar diferencias y evitar que el consenso se convierta en apaciguamiento. Asimismo, recordó que ninguna reforma será efectiva si los Estados no cumplen con sus obligaciones financieras, pues sin contribuciones puntuales e íntegras la institución no puede funcionar.
Nuevo liderazgo y oportunidad histórica
Otra prioridad destacada por Baerbock es la selección del próximo Secretario General, dado que António Guterres dejará el cargo en diciembre. El proceso de elección ya está en marcha y se prevén diálogos interactivos con los candidatos en abril.
La presidenta alentó a los Estados a presentar candidatas cualificadas, subrayando la importancia de considerar seriamente a mujeres para el cargo. Señaló que esta elección será un mensaje claro sobre quiénes somos y qué defendemos, y que el próximo Secretario General no solo será la voz de la institución, sino que definirá si la ONU está realmente al servicio de toda la humanidad, la mitad de la cual son mujeres y niñas.
La decisión sobre el liderazgo marcará cómo se enfrentan los retos globales: conflictos, cambio climático e inequidad. «Necesitamos a alguien que esté a la altura de la tarea, que trace un camino hacia el futuro y defienda con pasión los principios de nuestra Carta», concluyó.
«Las Naciones Unidas no fueron creadas para llevarnos al cielo, sino para salvarnos del infierno.» Dag Hammarskjöld
Araceli Aguilar Salgado Periodista, Abogada, Ingeniera, Escritora, Analista y comentarista mexicana, de Chilpancingo de los Bravo del Estado de Guerrero E-mail periodistaaaguilar@gmail.com



