«La verdad no se negocia, aunque incomode.»
El Lunes Santo, según los evangelios, no fue un día de contemplación serena, sino de confrontación directa. Jesús, recién recibido con alabanzas en Jerusalén, entró al templo y se encontró con un escenario que desafiaba lo sagrado: comercio, dinero, intereses disfrazados de religiosidad.
La reacción fue inmediata y contundente. Derribó las mesas de los mercaderes y expulsó a quienes habían convertido la casa de Dios en un mercado. No se trató de un arrebato irracional, sino de un acto de justicia simbólica: lo sagrado no se vende, no se negocia y no se mancha.
Ese mismo día, al maldecir la higuera estéril, dejó otra enseñanza: la apariencia sin fruto es vacío. La fe no se mide por gestos externos, sino por la autenticidad interior.
Más allá del relato bíblico, el Lunes Santo es una denuncia contra la corrupción, la simulación y la hipocresía. Es un recordatorio de que la espiritualidad exige coherencia y valentía, incluso cuando enfrentarse a lo incorrecto significa desafiar estructuras de poder.
En tiempos donde la mercantilización de lo espiritual y la corrupción institucional siguen vigentes, este episodio cobra actualidad. La pregunta que se abre no es meramente teológica, sino ética y social: ¿Cuántas veces hemos convertido lo sagrado sea la fe, la justicia o la dignidad en mercancía?
El Lunes Santo interpela a creyentes y no creyentes por igual. Nos obliga a revisar si nuestras convicciones son auténticas o simples fachadas. Porque la hipocresía no solo se viste de religión, también se disfraza de política, de discursos de paz, de promesas de justicia.
Hoy, la lección es clara: la fe verdadera, como la ética, se demuestra en la acción y en la coherencia, no en la apariencia. Y la pregunta sigue vigente: ¿nuestra fe es auténtica o se reduce a una fachada?
«La hipocresía es el tributo que el vicio rinde a la virtud.» François de La Rochefoucauld
Araceli Aguilar Salgado Periodista, Abogada, Ingeniera, Escritora, Analista y comentarista mexicana, de Chilpancingo de los Bravo del Estado de Guerrero E-mail periodistaaaguilar@gmail.com
