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El laberinto de la impunidad: México y la crisis regional en la seguridad de los periodistas frente a la sombra del poder

“Una prensa libre puede ser buena o mala, pero sin libertad, la prensa nunca será otra cosa que mala.” Albert Camus

A nivel global, la labor informativa avanza sobre una cuerda floja donde la justicia es, en la gran mayoría de los casos, una ilusión lejana. De acuerdo con el más reciente «Informe del director general sobre la seguridad de los periodistas y el peligro de la impunidad» de la UNESCO, presentado en conmemoración de este 2 de noviembre, el 86% de los asesinatos de comunicadores a escala mundial permanece sin resolver. Pese a los compromisos internacionales, la falta de esclarecimiento efectivo se consolida como el principal blindaje para los agresores.

El bienio 2024-2025 dejó un saldo devastador: 189 asesinatos relacionados con el ejercicio periodístico, lo que representa un incremento del 20% respecto al periodo previo. Esto confirma una dolorosa constante histórica de las últimas dos décadas, donde un periodista ha sido privado de la vida en promedio cada cuatro días, acumulando 1,641 crímenes desde 2006.

MÉXICO: EL EPICENTRO DEL RIESGO EN AMÉRICA LATINA

Mientras que los homicidios en zonas de conflicto armado crecieron de manera alarmante representando el 67% del total mundial debido a 127 muertes, en las regiones sin guerras declaradas la violencia adopta rostros igualmente letales vinculados al crimen organizado, la corrupción y el ejercicio del poder político.

En América Latina y el Caribe se documentaron 37 asesinatos en el bienio. De esa cifra, México concentró el 46% con 17 casos, situándose como el país más peligroso de la región para ejercer el periodismo. El Observatorio de Periodistas Asesinados contabiliza ya un acumulado histórico de 183 víctimas en territorio mexicano, figurando entre los casos más recientes el de Ricardo Zúñiga Rosas, registrado el 29 de agosto de 2026.

El panorama judicial en el país refleja una profunda crisis estructural. Según el desglose consultado en la plataforma del organismo:

  • Únicamente el 13.76% de los casos figura como resuelto.
  • El 62.49% permanece en curso o sin resolver.
  • En un 19.80% de los expedientes no se ha recibido información sobre el estado de las investigaciones, y un 3.95% se clasifica en otras categorías.

Si bien el Estado mexicano figura entre los 40 países que entregaron información sustantiva sobre 141 expedientes durante 2026 un paso relevante frente a la caída global de respuesta gubernamental al 62%, las cifras evidencian que la justicia expedita sigue siendo una asignatura pendiente. De acuerdo con la UNESCO, las investigaciones que logran esclarecerse tardan en promedio cuatro años; después de ese plazo, las posibilidades de abatir la impunidad se desvanecen drásticamente.

LA MUTACIÓN DE LAS AMENAZAS: VIOLENCIA DIGITAL, JÓVENES Y PRECARIEDAD

El informe internacional advierte una transformación profunda en los patrones de agresión contra la prensa. La violencia ya no se limita al homicidio en la vía pública; se ha diversificado hacia métodos sofisticados y hostigamientos persistentes:

  • Espacios laborales vulnerados: Los asesinatos perpetrados dentro de las propias instalaciones de los medios pasaron de uno en el bienio 2020-2021 a 17 en el periodo 2024-2025.
  • El fantasma de la desaparición: Los crímenes precedidos por la privación ilegal de la libertad aumentaron de nueve a 15 casos.
  • Juventud y precariedad: Los homicidios de periodistas jóvenes, de entre 25 y 29 años, escalaron de 12 a 20 casos. El organismo subraya que aquellos profesionales que carecen de una plaza laboral fija enfrentan una vulnerabilidad extrema al carecer de capacitación, respaldo jurídico y herramientas de protección.
  • Nuevas armas legales y tecnológicas: El acoso digital, la proliferación de la inteligencia artificial para generar contenidos maliciosos y el uso de demandas estratégicas contra la participación pública (SLAPP) se han convertido en instrumentos cotidianos para intimidar, agotar financieramente y silenciar a las redacciones.

UNA RESPONSABILIDAD COLECTIVA

Bajo el lema «Las amenazas cambian. La impunidad continúa», la UNESCO enfatiza que la protección de la prensa exige dejar atrás los discursos reactivos para consolidar fiscalías especializadas, dotadas de recursos reales, perspectiva de género y autonomía institucional.

En México operan actualmente ocho mecanismos de protección (dos federales y seis estatales en el Estado de México, Guanajuato, Puebla, Sinaloa y Veracruz) dentro de una red global de más de 80 esquemas. Sin embargo, en un entorno donde casi nueve de cada diez crímenes quedan en la impunidad, la protección institucional no será suficiente mientras investigar la verdad continúe siendo una sentencia de alto riesgo.

Garantizar la seguridad de quienes informan no es una concesión gubernamental, sino el pilar indispensable sobre el cual se sostiene cualquier sociedad democrática. Cuando el periodismo es acallado por las balas o la omisión judicial, lo que verdaderamente muere es el derecho de la ciudadanía a saber.

“El periodismo es lo que mantiene a la democracia en movimiento; cuando se apaga la voz de quien informa, la sociedad entera camina a ciegas hacia la oscuridad.” Gabriel García Márquez

Araceli Aguilar Salgado Periodista, Abogada, Ingeniera, Escritora, Analista y comentarista mexicana, de Chilpancingo de los Bravo del Estado de Guerrero E-mail periodistaaaguilar@gmail.com

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