


“Durante toda su vida, el líder cubano solo utilizó el arma más poderosa para su lucha que fue la verdad.” Ignacio Ramonet
CIUDAD DE MÉXICO En un momento donde los tableros geopolíticos de América Latina se debaten entre la presión económica y la hegemonía digital, el Congreso de la Ciudad de México albergó un acontecimiento de profunda resonancia política e internacional. Organizado conjuntamente por el Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo (PT) y la Embajada de la República de Cuba en México, se llevó a cabo la conferencia magistral “Fidel Castro: Genio de la elocuencia”, dictada por el reconocido académico y periodista español Ignacio Ramonet.
El evento congregó a legisladores locales y federales, diplomáticos, concejales y miembros de organizaciones solidarias como el Movimiento Mexicano de Solidaridad con Cuba y la Asociación de Cubanos Residentes en México “José Martí”, convirtiéndose en una tribuna para analizar la vigencia histórica del líder revolucionario y la persistencia de las tensiones en el Caribe.
La batalla comunicacional y la resistencia frente al bloqueo
Durante su intervención, Ignacio Ramonet subrayó que, desde los albores de la Revolución en 1959, Fidel Castro comprendió que la viabilidad de un proyecto soberano no dependía únicamente de la justicia de sus ideas, sino de la capacidad de transmitirlas para que el pueblo las asumiera y defendiera conscientemente.
A través de un recorrido histórico, el intelectual español advirtió que las agresiones de Estados Unidos contra la isla han mutado de la confrontación tradicional hacia una guerra cognitiva permanente instrumentalizada en las plataformas digitales y las redes sociales. En este sentido, denunció el embargo estadounidense catalogándolo como un “ilegal castigo colectivo”.
Al evocar las largas jornadas de conversación sostenidas con el comandante para la elaboración de su obra Cien horas con Fidel, Ramonet compartió una faceta poco divulgada:
«Conocí a un Fidel íntimo, casi tímido, extremadamente educado y muy atento a los demás», apuntó ante la audiencia legislativa.
Convergencia legislativa y solidaridad internacional en la capital
La apertura del foro corrió a cargo de la diputada Diana Barragán, presidenta de la Comisión de Asuntos Internacionales del Congreso capitalino, quien exigió el cese inmediato del bloqueo económico, comercial, financiero y energético contra la mayor de las Antillas. A su vez, el diputado de Morena Gerardo Villanueva enfatizó que la trayectoria del líder cubano ha servido de inspiración histórica para las luchas sociales en México.
Por su parte, el coordinador del Grupo Parlamentario del PT en la Ciudad de México, diputado Ernesto Villarreal, destacó que los altos índices de desarrollo social alcanzados por Cuba forman parte de un legado que inspira los programas sociales de su partido frente a los embates actuales.
En la misma línea, el consejero político de la Embajada de Cuba, José Maury, agradeció el respaldo institucional y recalcó que la cultura política del pueblo ha sido el escudo fundamental para salvaguardar la soberanía de la isla frente a la escalada de la Casa Blanca.
Hacia el Centenario: El «Fidel humano» y las juventudes
En las palabras de clausura, la diputada federal y comisionada del PT en la capital, Magdalena Núñez Monreal, invitó a trascender el mito para aproximarse a la dimensión humana de Fidel Castro. Asimismo, anunció un importante hito político y formativo: el primer campamento de Jóvenes del Partido del Trabajo en la Ciudad de México estará dedicado íntegramente a su figura, en el marco de los preparativos rumbo a su Centenario.
El encuentro reafirmó que, para los sectores de la izquierda mexicana y la diplomacia caribeña, el pensamiento de Castro continúa operando como una brújula conceptual indispensable frente a los desafíos multipolares del siglo XXI.
“La cultura política del pueblo es el arma principal e invencible para la defensa de su soberanía y la salvación de la humanidad.” Fidel Castro
Por lo que, este encuentro parlamentario y diplomático en la Ciudad de México revalida la vigencia del pensamiento de Fidel Castro como una brújula de soberanía y resistencia popular. Frente a las nuevas dinámicas de la comunicación global y la intensificación de las presiones económicas en el Caribe, el llamado a profundizar la cultura política y la veracidad de las ideas se yergue no solo como un homenaje histórico, sino como una necesidad urgente para la construcción de un proyecto continental más justo, solidario e independiente.
“Para Fidel no bastaba con tener una idea justa, era necesario llevarla a la sociedad y que el pueblo la hiciera suya y la defendiera conscientemente.” Ignacio Ramonet









