InicioArteChicago se viste de Guerrero: inicia el XXIII Encuentro Cultural Guerrerense, organizado...

Chicago se viste de Guerrero: inicia el XXIII Encuentro Cultural Guerrerense, organizado por los Clubes Unidos del Medio Oeste

«La cultura es la memoria del pueblo, la conciencia colectiva de la continuidad histórica, el modo de pensar y de vivir.»  Milan Kundera

Identidad y resistencia en la diáspora

Este viernes, integrantes de los Clubes Unidos Guerrerenses del Medio Oeste inauguraron en Chicago el vigésimo tercer Encuentro Cultural Guerrerense, acompañados por funcionarios, académicos, artistas, poetas y representantes de comunidades migrantes radicadas en Estados Unidos.

La jornada inicial estuvo marcada por la presentación de la revista conmemorativa de la organización, una exposición pictórica y lecturas de poesía que abordaron la migración, la identidad, las detenciones y deportaciones, así como la crítica a las políticas antimigrantes del presidente Donald Trump.

La poesía como voz migrante

El poeta Gregorio Gómez Aguayo leyó Somos como las Golondrinas, evocando la migración desde la memoria, el arraigo y la resistencia. La metáfora de las golondrinas que cruzan fronteras sin perder su vínculo con la tierra de origen se convirtió en símbolo de las comunidades migrantes.

Por su parte, José Bono Rovirosa presentó ¡América! ¡Despierta!, un poema de crítica directa a las redadas y deportaciones, cuestionando la vulnerabilidad de los migrantes y denunciando políticas que colocan a las comunidades inmigrantes bajo sospecha permanente.

El arte como denuncia

La exposición El arte y la poesía al aire libre bajo las estrellas reunió obras de artistas como Tania Villegas, quien cuestionó la estigmatización de las comunidades latinoamericanas y advirtió sobre los riesgos que enfrentan incluso quienes cuentan con documentos legales.

El artista Erik Salgado presentó Batman no vuela, una pieza inspirada en la infancia que explora la identidad y la migración desde la cultura pop, mientras el pintor tixtleco Ian Malaj compartió obras que narran historias familiares y experiencias de arraigo.

La memoria en páginas

El investigador de la Universidad Autónoma de Guerrero, Alejandro Díaz Garay, presentó la revista conmemorativa que recopila la historia de los Clubes Unidos desde 2003. Su artículo Impacto de la ofensiva antiinmigrante en la vida de los mexicanos analiza las consecuencias sociales y familiares de las políticas de deportación en Estados Unidos.

La publicación incluye también trabajos sobre la diputación migrante en Guerrero, la trayectoria de la organización, las obras realizadas mediante el Programa 2×1 para Migrantes, y un ensayo de la periodista Karla Galarce Sosa, quien recibirá la Presea Sentimiento Migrante 2026.

Reconocimiento y compromiso comunitario

El presidente de los Clubes Unidos, Erasmo Salgado Jiménez, destacó los 23 años de trabajo de la organización y agradeció el respaldo de migrantes, académicos y artistas. La secretaria de Migrantes y Asuntos Internacionales de Guerrero, Silvia Rivera Carbajal, subrayó la continuidad del Programa 2×1 y las acciones de reunificación familiar.

El encuentro continuará con actividades culturales, reuniones comunitarias, gastronomía, música, poesía y la entrega de la presea que reconoce la labor de periodistas y líderes migrantes.

La cultura como puente de unión

Cada expresión artística es un recordatorio de que la migración no borra la identidad, sino que la multiplica. Los versos de Gregorio Gómez Aguayo y José Bono Rovirosa, las obras de Tania Villegas, Erik Salgado e Ian Malaj, y la investigación de Alejandro Díaz Garay son testimonios de cómo la memoria se convierte en resistencia y la cultura en un lazo indestructible.

El encuentro es también un espacio de dignidad: un lugar donde las comunidades migrantes se reconocen, se abrazan y se fortalecen. En cada palabra y cada trazo se reafirma que la cultura es el lenguaje universal que une corazones y que, frente a la adversidad, se convierte en un escudo de identidad.

El Encuentro Cultural Guerrerense nos recuerda que la cultura no es un lujo, sino una necesidad vital. Es el hilo invisible que conecta a quienes partieron con quienes permanecen, es la raíz que sostiene a las familias y la esperanza que ilumina a las comunidades.

Este encuentro mueve fibras porque nos enseña que la identidad no se pierde con el exilio, sino que se fortalece en la unión de corazones que laten al mismo ritmo, desde Guerrero hasta Chicago. La cultura es resistencia, la memoria es dignidad, y la unión es la fuerza que nos mantiene de pie.

«Ningún ser humano es ilegal.»  Elie Wiesel

Araceli Aguilar Salgado Periodista, Abogada, Ingeniera, Escritora, Analista y comentarista mexicana, de Chilpancingo de los Bravo del Estado de Guerrero E-mail periodistaaaguilar@gmail.com

* Fotos: Karla Galarce Sosa

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Debes leer

spot_imgspot_imgspot_img