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A cuatro mil metros, el frío arropa y el hambre no perdona

By: *Laura Evelin Larico Guarachi y Sergio Andres Flores Ramirez 

Jenny tiene 17 años. Lleva un buzo viejo y gastado, con manchas que el tiempo ya no pudo quitar. 

Su cabello largo y oscuro cae desordenado sobre los hombros, movido por el viento helado del altiplano. 

Sus zapatos están casi abiertos en la punta y sus manos, pequeñas pero ásperas, muestran las señales de trabajar cada día bajo el sol y el frío.

Cuando habla, el aire de El Alto arrastra el olor a polvo y humo de los minibuses que forman parte de su rutina. 

Su piel canela está curtida por el clima andino y, aunque su sonrisa aparece por momentos, sus ojos reflejan cansancio.

Jenny no eligió estar ahí. Fue empujada por el abandono de un padre y el desprecio de una madre. 

Hoy, su única preocupación es su abuela enferma y el sueño lejano de tener un negocio propio para dejar de ser una sombra en el asfalto.

“Quisiera vender ropa o comida algún día”, dice mientras acomoda una bolsa de dulces que ofrece a los conductores en los semáforos. 

“No quiero estar toda la vida en la calle”.

A unos kilómetros, Mary Blaze, de 18 años, viste una chamarra vieja que parece demasiado grande para su cuerpo. 

Sus pantalones cargan el polvo de demasiados kilómetros caminados y sus zapatos gastados cuentan batallas diarias contra el hambre y la inseguridad.

Tiene el cabello oscuro recogido en una trenza improvisada y una sonrisa amplia que aparece cuando habla de ayudar a otros. Su piel está marcada por el sol y el viento de la ciudad.

A pesar de los conflictos familiares que la arrojaron a la intemperie, Mary no se rinde: ayuda a otros jóvenes en su misma situación y sueña con estudiar medicina.

“Si algún día estudio medicina quiero atender a los que no tienen plata”, cuenta. 

“Aquí hay muchos que se enferman y nadie los mira”.

Historias como las de Jenny y Mary Blaze muestran que, en medio de la adversidad, aún hay lugar para soñar. 

Pero sus vidas son solo dos fragmentos de una realidad que empieza mucho antes de que el sol asome.

En las madrugadas gélidas de El Alto —la ciudad boliviana que respira a más de 4.000 metros de altura bajo la mirada de los nevados Tuni Condoriri, Mururata, Huayna Potosí y el Illimani mientras la urbe apenas ensaya un bostezo— ya hay adolescentes que llevan horas despiertos.

Jenny y Mary Blaze, como miles de otras jóvenes, no cargan mochilas con libros, sino la urgencia de sobrevivir. 

Entre avenidas polvorientas y semáforos, la calle se vuelve su único hogar.

La historia de Jenny, Mary Blaze y Joel no comienza en un semáforo ni en una esquina. Comienza décadas atrás, cuando El Alto todavía no era ciudad sino promesa, y miles de familias llegaron desde el campo y la mina buscando lo mismo que estos jóvenes buscan hoy: un lugar donde sobrevivir.

La Ceja de El Alto y la avenida 23 de Marzo. Foto Unifranz

Migración

El Alto no nació de una planificación ordenada, sino de un estallido de migración tras los golpes de Estado de los años setenta y la crisis de pobreza e hiperinflación de los ochenta.

Surgió como un campamento gigantesco de casas de barro y techo de lata por la migración de manos curtidas en el campo y pulmones castigados por la mina.

Cuando se fundó oficialmente el 6 de marzo de 1985, bajo la Ley 728, era apenas una sección municipal de poco más de 100.000 habitantes que buscaban refugio en la planicie andina castigada por el viento y el frío.

Hoy, convertida en la segunda ciudad más poblada de Bolivia con 885.035 habitantes según el Censo de 2024, es el corazón industrial de la región.

Considerada la Capital Andina, su identidad funde la resistencia aymara y la lucha obrera, en un escenario de luchas sociales que han definido el rumbo y la agenda económica y política del país.

En un territorio de contrastes donde la modernidad industrial convive con la Feria 16 de Julio —uno de los mercados a cielo abierto más grandes del mundo— la pobreza también cobra su factura.

En medio de la ciudad, caótica y bulliciosa, de vértigo, de cemento y comercio, miles de adolescentes crecen con el dolor del vientre por falta del pan del día, con la calle como único pupitre y el frío gélido como una compañía persistente.

Para mitigar esa triple condena —el hambre, la helada y el desamparo— muchos de ellos, ocultos tras el anonimato de un pasamontaña, buscan refugio en el vapor químico del tíner.

Joel, de 16 años y la piel curtida por el viento que baja del Huayna Potosí, cuenta que ese recurso anestesia la soledad y engaña al estómago en las noches donde el pan no llega.

Sus manos, negras de grasa y hollín, no son las de un mecánico, sino las de un recolector de chatarra que recorre los talleres cercanos a la avenida Juan Pablo II. 

Al igual que Jenny y Mary Blaze, Joel habita en el silencio de la madrugada.

Su pasamontaña no es una prenda de invierno, sino su refugio para inhalar el olvido que le ofrece una botella de plástico.

“El hambre no se va, solo se duerme un rato”, dice mientras aprieta el envase contra su pecho.

A diferencia de Mary Blaze, Joel no sueña con estudiar ni convertirse algún lejano día en profesional. 

Su horizonte inmediato es conseguir algunas monedas que le permitan comprar un pan y una taza de café en jarro antes de volver a recorrer las calles en busca de fierros retorcidos.

Entre la chatarra y las calles, Joel es uno de tantos. 

Su historia no es una excepción en El Alto: es el patrón que se repite, con distintos nombres y distintas esquinas, en cada amanecer de la ciudad.

Las calles alteñas se llenan temprano de un intenso comercio, pero también de niños y adolescentes que venden dulces, lustran calzados, limpian parabrisas o piden monedas.

No están ahí por elección: el desempleo y la desintegración familiar los empujaron a la calle.

La infancia, que debería ser tiempo de juegos, de acuerdo con estudios de la Asamblea de Derechos Humanos de El Alto, se convierte en una jornada larga donde el recreo es cansancio y los cuadernos son monedas.

Papel mojado

En Bolivia, la Constitución Política y el Código Niño, Niña y Adolescente mandan a las instituciones del Estado a su protección y educación.

Pero en El Alto el papel y la realidad se separan con brutalidad. 

Cada mañana, mientras la avenida 6 de Marzo se llena de comerciantes, minibuses y humo de motores, y la Ceja de El Alto pulsa como el corazón más transitado del altiplano, Jenny acomoda su bolsa de dulces, Joel busca fierros retorcidos entre los talleres de chatarra y Mary Blaze ayuda a otros jóvenes que, como ella, aprendieron que la calle enseña lo que el Estado olvidó garantizar. 

En ese mismo movimiento constante, invisible para la mayoría, decenas de adolescentes venden, cargan, limpian parabrisas o simplemente piden. 

No están ahí por elección: el desempleo y la desintegración familiar los empujaron hasta esa esquina donde la ley existe en el papel pero no en la acera y los organismos del Estado que deberían intervenir miran hacia otro lado. 

Ausencia estatal

En las calles alteñas, la protección de la infancia no es una política pública sino una tarea que recae, casi siempre, en manos de quienes menos recursos tienen para asumirla.

Organizaciones como el Hogar de Niños Saray, la Fundación Arco Iris o  Servicios Educativos de Promoción y Apoyo a la Mujer y el Sector Oportunidades (Sepamos) tratan de mitigar el problema ante la ausencia del Estado.

Sepamos cuenta con especialistas como Rosario Mamani Espinal que dedica su vida a ayudar a los jóvenes en condiciones de calle.

“Vivir en la calle obliga a los niños a desarrollar mecanismos de defensa que a veces se confunden con agresividad”.

Las tres instituciones ofrecen refugio, alimento y apoyo psicológico a los jóvenes sin hogar que deambulan las frías calles alteñas.

Pero el problema, lamenta Rosario Mamani, supera la capacidad de atención de muchas de ellas.

Las heridas invisibles

La calle puede volverse un refugio contradictorio donde algunos jóvenes encuentran amigos que viven situaciones similares, pero también riesgos como el consumo de alcohol, drogas o caer en redes de explotación sexual.

Muchos jóvenes pierden la confianza en los adultos y en las instituciones, lo que hace que salir de ese círculo sea una tarea difícil, según la Defensoría del Pueblo.

Mientras la ciudad continúa creciendo y expandiendo su comercio, historias como las de Jenny, Mary Blaze y Joel siguen formando parte del paisaje cotidiano de las calles alteñas.

Cada mañana, antes de que el sol termine de calentar la planicie andina, vuelven a ocupar los semáforos, las aceras y los mercados improvisados donde intentan ganarse algunas monedas para sobrevivir un día más.

Pero no todos los días son solo cansancio y monedas. A veces, en los márgenes de esa rutina dura, aparece algo inesperado.

Rap de libertad

En una mañana cualquiera, en uno de esos albergues donde se refugian esporádicamente jóvenes desamparados, el ambiente cambió de manera imprevista. 

Entre risas y comentarios burlones, uno de los chicos comenzó a improvisar un rap mientras los demás marcaban el ritmo con las manos sobre la mesa. 

Sus palabras, aunque nacieron de un impulso espontáneo, fueron apagando poco a poco las conversaciones hasta que todos prestaron atención.

En sus rimas hablaba de la vida que le tocó vivir, de crecer desde abajo y de tener que esforzarse el doble para conseguir lo que para otros parece normal o al alcance de la mano. 

Decía que mientras algunos tienen el camino más despejado, para otros cada paso cuesta mucho más. Que salir adelante no siempre depende solo de las ganas, sino también de las oportunidades que cada persona recibe desde el principio.

Por un momento, las risas se apagaron y el ritmo de las palmas también. 

Lo que había comenzado como un juego se convirtió, sin que nadie lo planeara, en un retrato sin filtros. 

Olvido

Afuera, la ciudad seguía su ritmo. 

El frío, el comercio, el humo de los minibuses. Y en algún lugar de esa marea, tres jóvenes esperando que el día les devolviera algo de lo que la vida les quitó demasiado pronto.

La última vez que alguien vio a Joel, caminaba solo por la avenida 6 de Marzo con una bolsa de chatarra al hombro y el pasamontaña a medio poner. 

Jenny seguía en su semáforo, con la bolsa de dulces y la mirada fija en el horizonte. 

Mary Blaze, en cambio, había vuelto al albergue a ayudar a una chica que llegó la noche anterior sin zapatos y con hambre de tres días.

A cuatro mil metros, el frío no avisa. Y el hambre tampoco espera.

* Laura Evelin Larico Guarachi y Sergio Andres Flores Ramirez son estudiantes de sexto semestre de la carrera de Periodismo de la Universidad Franz Tamayo de La Paz, Bolivia.

Gómez Mazara exhorta a priorizar formación digital y ciberseguridad

El presidente de Indotel advierte sobre brechas en capacitación y aumento de ciberataques

Santo Domingo.– El presidente del Consejo Directivo del Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (Indotel), Guido Gómez Mazara, afirmó que República Dominicana debe priorizar la formación en competencias digitales y fortalecer la ciberseguridad como pilares del desarrollo en la era digital.

Gómez Mazara dijo durante la conferencia “Ciberseguridad: retos y desafíos en la era digital”, dictada en la Universidad Domínico Americano (UNICDA), que existe una brecha entre el sistema educativo y las demandas del mercado laboral.

Señaló que, aunque gran parte de la formación sigue orientada a carreras tradicionales, alrededor del 75 % de la empleabilidad está vinculada a áreas tecnológicas.

Además, advirtió sobre el crecimiento de las amenazas en el entorno digital, señalando que en el país se registran intentos de ciberataques de forma constante, con impacto en sectores como el financiero. Indicó que factores como el uso de dispositivos robados y redes ilícitas inciden en la comisión de ciberdelitos, lo que refuerza la necesidad de fortalecer los sistemas de protección.

“El concepto de ciberseguridad no puede separarse de la vida del Estado moderno; es la garantía de confianza en los servicios y en la economía”, puntualizó durante el acto en el que participaron estudiantes, académicos, invitados especiales y representantes de los sectores público y privado.

El titular del Indotel reiteró que la principal apuesta del país debe ser la formación de talento en áreas como ciberseguridad e inteligencia artificial, tanto en jóvenes como en docentes, con miras a transformar el acceso a la tecnología en una herramienta de desarrollo productivo, en un contexto donde calificó la data como el petróleo del siglo XXI y que adquiere un papel central en la economía global.

Subrayó además que solo el 39 % de los empleados del sector privado posee habilidades digitales básicas, mientras que el 22 % de las operaciones empresariales se encamina hacia la automatización, lo que incrementa la necesidad de formación especializada.

En ese contexto, explicó que, pese a los avances en acceso a internet, el país enfrenta debilidades en el uso productivo de la tecnología, lo que definió como “conectividad significativa”. Citó iniciativas desarrolladas con el Banco Interamericano de Desarrollo y sostuvo que la expansión de la conectividad debe ir acompañada de capacitación docente y desarrollo de capacidades técnicas, especialmente en zonas vulnerables.

Guido Gómez Mazara recibió certificado como invitado distinguido de la UNICDA.

De igual forma, informó que la institución concluyó la elaboración de un proyecto de ley para actualizar el marco jurídico de las telecomunicaciones, vigente desde 1998, con el objetivo de adecuarlo a la realidad digital actual.

El funcionario planteó la necesidad de definir alianzas estratégicas en materia tecnológica, considerando la relevancia de socios comerciales como los Estados Unidos y el impacto de la geopolítica en el desarrollo digital.

De su lado, el rector de UNICDA, Ramón Sosa, ponderó la afirmación de Gómez Mazara, sobre la necesidad de impulsar la formación tecnológica.

“Hoy, más que nunca, el país necesita talento preparado, no solo para insertarse en el mundo digital, sino para liderarlo. Profesionales capaces de comprender los riesgos, pero también de diseñar soluciones de proteger sistemas, de innovar, de responder a los desafíos, pero también de anticiparlos”, indicó.

Al finalizar la conferencia, el presidente del órgano regulador recibió un certificado como invitado distinguido de esa academia.

Congreso Hispanoamericano de Prensa: 28 años forjando ética, unidad y libertad comunicacional

“La prensa es la conciencia crítica de los pueblos.”

El Congreso Hispanoamericano de Prensa cumple 28 años como una plataforma internacional de unión, ética y formación para periodistas de habla hispana. Fundado el 27 de mayo de 1998 por el Dr. Amín Cruz, este organismo sin fines de lucro celebra su aniversario en la sede de la ONU, reafirmando su compromiso con la libertad de prensa, la innovación y el humanismo comunicacional.

Historia y misión: comunicar con conciencia

Desde su fundación en Nueva York, el Congreso Hispanoamericano de Prensa ha reunido a periodistas, comunicadores, académicos, artistas y estudiantes de toda América Latina, el Caribe, Europa y Estados Unidos. Su lema, El periodismo no es un poder, es un servicio”, sintetiza su visión ética y humanista.

  • Fundador: Dr. Amín Cruz
  • Fecha de creación: 27 de mayo de 1998
  • Sede principal: Nueva York, Estados Unidos
  • Objetivo: Promover la libertad de prensa, el intercambio cultural, la capacitación profesional y el fortalecimiento ético del periodismo hispanoamericano.

Alcance internacional y evolución

Durante casi tres décadas, el Congreso ha organizado foros, seminarios, homenajes y encuentros en instituciones como la ONU, universidades, embajadas y centros culturales. Ha sido espacio de reflexión sobre temas como:

  • Derechos humanos y libertad de expresión
  • Inteligencia artificial y ética periodística
  • Migración, identidad y comunicación intercultural
  • Género, liderazgo y participación en medios

En su 28º aniversario (2026), el Congreso se enfoca en el impacto de la inteligencia artificial en el periodismo, reafirmando su papel como observatorio ético y formativo ante los desafíos tecnológicos

Legado humanista y formativo

El Congreso no solo ha sido tribuna de denuncia y análisis, sino también escuela de liderazgo comunicacional. Ha formado generaciones de periodistas comprometidos con la verdad, la justicia y la dignidad humana.

  • Reconocimientos: Premios a periodistas valientes, homenajes a figuras históricas, y distinciones a medios comprometidos con la ética.
  • Red de colaboración: Alianzas con universidades, medios independientes, organizaciones civiles y organismos multilaterales.
  • Participación internacional: Comunicadores de diversas partes del mundo han contribuido con visión crítica, cultural y pedagógica, fortaleciendo el vínculo entre  el Congreso y el mundo.

El Congreso en la ONU: símbolo de legitimidad

Celebrar el 28º aniversario en la sede de las Naciones Unidas no es solo un acto protocolario: es una afirmación de que el periodismo hispanoamericano tiene voz, dignidad y responsabilidad global. “La palabra libre es el primer paso hacia la justicia.”  

Comunicar para transformar

A 28 años de su fundación, el Congreso Hispanoamericano de Prensa sigue siendo faro ético, puente cultural y espacio de formación. En tiempos de desinformación y polarización, su legado humanista cobra más vigencia que nunca. “El periodismo que no sirve a la verdad, sirve al poder.”

“Un periodismo ético no solo informa: transforma sociedades.”

Araceli Aguilar Salgado Periodista, Abogada, Ingeniera, Escritora, Analista y comentarista mexicana, de Chilpancingo de los Bravo del Estado de Guerrero E-mail periodistaaaguilar@gmail.com

Orlando Martínez: la pluma que el plomo no pudo borrar

“La verdad puede ser perseguida, pero nunca derrotada.”

Santo Domingo, 17 de marzo de 1975. El joven periodista Orlando Martínez Howley, de apenas 30 años, caminaba cerca de la Universidad Autónoma de Santo Domingo cuando fue abatido a tiros. Su muerte no fue un hecho aislado: se convirtió en símbolo de la represión política y de la lucha por la libertad de prensa en República Dominicana.

La voz incómoda del régimen

Orlando Martínez era director de la revista ¡Ahora! y columnista de El Nacional, donde escribía la célebre columna Microscopio. Desde allí denunciaba abusos de poder y cuestionaba directamente al presidente Joaquín Balaguer. En uno de sus textos más recordados, titulado “¿Por qué no, doctor Balaguer?”, escribió:

“Si usted cree que con la represión va a detener la lucha del pueblo, está equivocado. La historia demuestra que los pueblos nunca se detienen.”

Estas palabras, publicadas poco antes de su asesinato, marcaron el tono desafiante de un periodista que se negaba a callar.

El crimen de Estado

El 17 de marzo de 1975, Orlando fue interceptado y asesinado. La noticia sacudió al país y generó indignación internacional. El régimen de Balaguer, conocido como los 12 años, se caracterizaba por la persecución de opositores y el silenciamiento de voces críticas.

El escritor y político Juan Bosch, líder del Partido de la Liberación Dominicana, declaró entonces:

“Orlando Martínez no murió por casualidad. Murió porque se atrevió a decir lo que otros callaban.”

Justicia tardía

Durante décadas, el caso permaneció en la impunidad. No fue hasta el año 2000 que se dictaron condenas contra militares y civiles vinculados al crimen. Sin embargo, para muchos dominicanos, la verdad completa nunca salió a la luz. El propio Balaguer, en sus memorias, reconoció:

“Si Orlando Martínez volviera a nacer y escribiera lo mismo, lo volverían a matar.”

Una confesión que, lejos de cerrar el caso, reafirmó la percepción de que el asesinato fue un crimen político.

Legado y memoria

Hoy, Orlando Martínez es recordado como mártir del periodismo dominicano. Cada 17 de marzo, la UASD y organizaciones de prensa realizan actos conmemorativos. En la avenida donde fue asesinado se erige un busto en su honor, acompañado de la frase que sintetiza su legado:

“La pluma que el plomo no pudo borrar.”

Su vida y muerte son recordatorios de que la libertad de expresión no es un privilegio, sino un derecho que se defiende con valentía.

El asesinato de Orlando Martínez no solo truncó la vida de un periodista comprometido, sino que dejó al descubierto la crudeza de un régimen que intentó silenciar la verdad. Su memoria sigue viva como advertencia y como inspiración: la palabra escrita puede ser más poderosa que las balas, y la historia siempre termina por dar voz a quienes fueron silenciados.

“Orlando Martínez vive en cada palabra que se atreve a desafiar al silencio.”

Dr. Amín Cruz CEO, presidente y fundador del Congreso Hispanoamericano de Prensa y del Congreso Mundial de Prensa; Padre Embajador del Periodismo Hispanoamericano y Latinoamericano, diplomático, periodista, historiador, escritor y educador

San Patricio, entre la fe y la fiesta

“La fe convierte las pruebas en caminos de esperanza.”

Origen y vida de San Patricio

San Patricio nació hacia el año 387 en Britania. A los 16 años fue capturado por piratas irlandeses y vendido como esclavo. Durante su cautiverio, desarrolló una profunda espiritualidad que lo marcaría de por vida. Tras escapar y regresar a su familia, decidió volver a Irlanda como misionero, convencido de que su destino estaba ligado a la evangelización de aquel pueblo.

Se le atribuye la conversión de gran parte de Irlanda al cristianismo y el uso del trébol de tres hojas como símbolo pedagógico para explicar la Santísima Trinidad. Murió el 17 de marzo de 461, fecha que se convirtió en día de conmemoración mundial.

La celebración en Irlanda y el mundo

  • Irlanda: El Día de San Patricio es fiesta nacional, con desfiles, música celta, danzas tradicionales y actos religiosos.
  • Estados Unidos y Canadá: La festividad se transformó en un evento masivo, con desfiles multitudinarios, cerveza teñida de verde y símbolos irlandeses en cada rincón.
  • América Latina y México: Aunque no es una tradición propia, se celebra en bares, universidades y espacios culturales. En México, el recuerdo del Batallón de San Patricio soldados irlandeses que lucharon junto al país en la guerra contra Estados Unidos (1846–1848) refuerza el vínculo histórico y cultural.

Entre la fe y la fiesta

El Día de San Patricio es una celebración que combina espiritualidad y folclore. Para algunos, es un recordatorio de la fuerza de la fe y la misión evangelizadora de un hombre que transformó la historia de Irlanda. Para otros, es una fiesta de identidad cultural, marcada por el color verde, la música y la alegría compartida.

La dualidad entre lo religioso y lo festivo refleja cómo las tradiciones evolucionan y se adaptan a distintos contextos, sin perder su esencia.

San Patricio, esclavo convertido en santo, representa la resiliencia y la capacidad de transformar la adversidad en misión. Su festividad, extendida por todo el mundo, es un puente entre culturas que recuerda que la fe y la fiesta pueden convivir como expresiones de identidad y esperanza.

“La verdad de un pueblo se celebra tanto en sus rezos como en sus canciones.”

Araceli Aguilar Salgado Periodista, Abogada, Ingeniera, Escritora, Analista y comentarista mexicana, de Chilpancingo de los Bravo del Estado de Guerrero E-mail periodistaaaguilar@gmail.com

Responsabilidad y Verdad: El Compromiso Ético del Periodista

«Sin ética, el periodismo deja de ser un faro… y se convierte en una sombra más.»  Javier Darío Restrepo

En una era marcada por la inmediatez, la desinformación y la saturación de contenidos, el periodismo enfrenta un dilema profundo: ¿Cómo sostener su vocación de servicio público sin perder su integridad? La ética, lejos de ser un accesorio moral, se convierte en el eje que define la libertad, la credibilidad y la responsabilidad del oficio. Como lo señalaba Javier Darío Restrepo, referente indiscutible de la ética periodística, “el periodismo solo es profesional cuando es libre; y es libre cuando es ético”.

La ética como acto de libertad

Restrepo concebía la ética no como una norma impuesta, sino como un acto de libertad y voluntad, traducido en sentido de responsabilidad hacia los demás. En su visión, la independencia intelectual del periodista es inseparable de su compromiso ético. La verdad, decía, no puede ser tratada como mercancía, pues pierde su capacidad transformadora. Solo cuando se ejerce con conciencia crítica y vocación de servicio, el periodismo puede contribuir al cambio social.

El riesgo de la inmediatez sin reflexión

La velocidad con la que circula la información ha desplazado la pausa reflexiva, la verificación rigurosa y el análisis profundo. En este contexto, la ética se vuelve incómoda, porque exige tiempo, criterio y responsabilidad. Sin ella, el periodismo corre el riesgo de convertirse en un eco más del ruido digital, perdiendo su función de orientar, esclarecer y construir ciudadanía.

La autocrítica como brújula profesional

Restrepo insistía en que la autocrítica permanente es la clave de la seriedad profesional. El buen periodismo no nace de la improvisación ni del oportunismo, sino de una práctica constante de estudio, reflexión y revisión. “Una buena pluma surge solamente de horas, días, y años quemando pestaña en páginas y capítulos de bibliotecas enteras”, afirmaba. Esta dedicación intelectual es lo que permite al periodista resistir presiones, evitar manipulaciones y sostener su independencia.

La ética periodística no es una opción, es una necesidad. En tiempos donde el temor contamina el aire de la libertad, como advertía Restrepo, el periodismo debe reafirmar su vocación crítica, su compromiso con la verdad y su responsabilidad con la sociedad. Solo así podrá seguir siendo faro, y no sombra.

«Si el aire de la libertad se contamina con el temor, tenemos una sociedad a media marcha.» Javier Darío Restrepo

Dr. Amín Cruz CEO, presidente y fundador del Congreso Hispanoamericano de Prensa y del Congreso Mundial de Prensa; Padre Embajador del Periodismo Hispanoamericano y Latinoamericano, diplomático, periodista, historiador, escritor y educador

Indotel realizará este martes simulacro de apagón analógico en el Este y Cibao

La jornada, pautada de 8:00 de la mañana a 8:00 de la noche, permitirá evaluar el proceso de transición a la televisión digital terrestre y orientar a la población sobre la verificación de sus equipos 

Santo Domingo.– El Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (Indotel) realizará este martes un simulacro de apagón analógico en las regiones Este y Cibao, como parte de las acciones de preparación para la transición hacia la televisión digital terrestre en República Dominicana. 

Durante 12 horas continuas (de 8:00 de la mañana a 8:00 de la noche) la institución pondrá a prueba el comportamiento de la señal en ambas regiones y evaluará la capacidad técnica y operativa del proceso, con el propósito de seguir afinando los mecanismos necesarios para una implementación ordenada, eficiente y segura. 

Este simulacro permitirá identificar posibles incidencias, validar procedimientos y fortalecer la coordinación institucional requerida para avanzar en la migración del sistema analógico al digital, una transformación que representa un paso importante en la modernización del ecosistema audiovisual del país. 

Los hogares, cuyos televisores no sean digitales o que aún no hayan instalado su cajita convertidora, podrían quedarse sin señal televisiva durante esas 12 horas. Por ello, Indotel exhortó a la población de las regiones Este y Cibao a verificar con anticipación sus equipos y tomar las previsiones de lugar. 

Él órgano regulador recordó que la televisión digital terrestre ofrece ventajas significativas para la población, entre ellas mejor calidad de imagen y sonido, mayor eficiencia en el uso del espectro radioeléctrico y mejores condiciones para la transmisión de contenidos. 

La institución llamó a la población a prepararse y compartir esta información. Asimismo, exhortó a quienes necesiten ayuda para instalar o configurar su caja de televisión terrestre digital a comunicarse al 809-540-0042, así como a escribir a Teo, asistente virtual de Indotel, al WhatsApp +1 (849) 591-5555, para recibir orientación durante esta etapa del proceso. 

Como órgano regulador de las telecomunicaciones, Indotel mantiene su compromiso de impulsar una transición tecnológica responsable, centrada en la ciudadanía y orientada a garantizar servicios de comunicación más moderna, accesible y de mayor calidad para todos.

¡Feliz cumpleaños, Dra. Neysi Palmero Gómez!

Desde el corazón de Guerrero, la periodista Araceli Aguilar Salgado felicita con admiración y cariño a la Rectora de la Universidad Virtual del Estado de Guerrero.

Gracias por ser inspiración, guía y pilar de una educación transformadora.

Que la vida le regale salud, alegría y muchos años más de liderazgo y luz.

¡Muchas felicidades Dra. Neysi Palmero Gómez !

El fraude: un crimen invisible que mueve miles de millones y fortalece a imperios criminales

“Si ves fraude y no dices fraude, eres un fraude.” Nassim Nicholas Taleb

Una amenaza cotidiana

El fraude ya no es un delito aislado ni un problema marginal. Hoy, prácticamente cualquier persona puede ser víctima: desde un mensaje de texto que simula ser del gobierno, hasta una compra en línea que nunca llega, pasando por inversiones fraudulentas en criptomonedas que arruinan vidas enteras. La sofisticación de estas estafas ha convertido al fraude en un fenómeno global que afecta tanto a individuos como a empresas. Este fenómeno no solo destruye economías familiares, sino que también fortalece al crimen organizado, que encuentra en el fraude una fuente de ingresos tan lucrativa como el narcotráfico o la trata de personas

Magnitud del problema

Las cifras son alarmantes. En 2024, las víctimas de fraude cibernético en Estados Unidos perdieron 16 000 millones de dólares; en Asia oriental y sudoriental, las pérdidas ascendieron a 37 000 millones en 2023; y en la Unión Europea, el fraude en pagos electrónicos representó 4200 millones en 2024. Según INTERPOL, el 85 % de las notificaciones rojas emitidas en 2022-2023 estaban vinculadas al fraude financiero, lo que refleja su alcance mundial

En México, el fraude se ha convertido en un motor silencioso del crimen organizado, con pérdidas multimillonarias que se entrelazan con extorsión, lavado de dinero y desapariciones. La situación en 2026 muestra un escenario crítico: reacomodos de cárteles, expansión territorial y un aumento sostenido de delitos financieros y digitales.

El crimen organizado detrás del fraude

La tecnología ha permitido que los estafadores se organicen en redes criminales transnacionales. Algunos grupos existen únicamente para cometer fraudes, mientras que otros dedicados al narcotráfico o la trata de personas han diversificado sus actividades hacia este delito por sus enormes beneficios.

Entre las modalidades más comunes destacan:

  • Fraude de inversión: criptomonedas falsas, esquemas Ponzi.
  • Fraude laboral: ofertas ficticias que incluso derivan en trata de personas.
  • Fraude romántico: manipulación emocional en línea para obtener dinero.
  • Fraude de identidad: robo de datos personales para fines financieros.

La tecnología como arma

La inteligencia artificial generativa ha revolucionado el fraude. Videos, audios y fotos falsificadas permiten suplantar identidades con facilidad. En el sudeste asiático, estafadores utilizan robots multilingües capaces de conversar con múltiples víctimas a la vez. Además, el modelo de “cibercrimen como servicio” facilita la contratación de expertos en phishing, malware o lavado de dinero.

El vínculo con los delitos económicos

Como cualquier organización criminal, los estafadores necesitan mover sus ganancias ilícitas. Para ello recurren al lavado de dinero mediante mulas, empresas fachada, inversiones inmobiliarias o criptomonedas en plataformas poco reguladas. Este circuito financiero clandestino fortalece aún más al crimen organizado.

La respuesta internacional

La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) trabaja en coordinación con gobiernos y el sector privado para combatir el fraude. Sus acciones incluyen:

  • Fortalecimiento de marcos legales.
  • Capacitación de autoridades.
  • Estrategias de comunicación y prevención.
  • Apoyo en operaciones internacionales.

Ejemplos recientes muestran resultados concretos: en Costa Rica, se desmanteló una red de lavado de dinero vinculada a transacciones de bitcoin; en el sudeste asiático, se han implementado marcos normativos más estrictos para frenar el auge del fraude cibernético.

Una cumbre decisiva

El 16 y 17 de marzo, Viena será sede de la primera Cumbre Mundial sobre el Fraude, organizada por la UNODC y la INTERPOL. Allí se discutirán estrategias globales para enfrentar este delito que, silenciosamente, erosiona economías, destruye vidas y fortalece al crimen organizado.

El fraude es un crimen invisible pero devastador, que alimenta al crimen organizado y debilita las bases de la democracia y la justicia. Combatirlo exige una estrategia integral que combine prevención ciudadana, blindaje institucional y cooperación internacional. Solo así será posible frenar el avance de un delito que, silenciosamente, mueve miles de millones y fortalece a quienes buscan perpetuar la violencia y la impunidad.

“Hay tres cosas en el mundo que no merecen piedad: la hipocresía, el fraude y la tiranía.” Frederick William Robertson

Araceli Aguilar Salgado Periodista, Abogada, Ingeniera, Escritora, Analista y comentarista mexicana, del Chilpancingo de los Bravo del Estado de Guerrero E-mail periodistaaaguilar@gmail.com