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Festividad de Nuestra Señora de la Candelaria

La tradición es la memoria del pueblo, y la memoria es la raíz de su identidad.»  Octavio Paz

El Día de la Candelaria es una celebración religiosa que se lleva a cabo cada año en el territorio nacional. Su origen remonta a las Islas Canarias de España, donde desde hace varias décadas se realiza un desfile militar ante el Presidente y el Rey, además de organizarse una fiesta que tiene lugar principalmente en la Basílica de la Virgen de la Candelaria.

La festividad conmemora a la Virgen de la Candelaria, justamente 40 días después de la Navidad. De acuerdo con los antropólogos, la Virgen asistía a la Iglesia para ser purificada y agradecer a Dios. Ese hecho quedó marcado y en la actualidad cada 2 de febrero se realizan actos religiosos en honor del Niño Dios.

El Día de la Candelaria combina diferentes ideologías religiosas: la judía, la católica y la prehispánica. En el libro Vaikrá se menciona que, luego de 40 días de dar a luz, las mujeres debían asistir al templo para purificarse y dar gracias con una paloma. Con el tiempo, la tradición evolucionó y en lugar de la paloma se utilizó una “candela”, de ahí el nombre de la festividad.

La fiesta es conocida con diversos nombres: la Presentación del Señor, la Purificación de María, la fiesta de la Luz y la fiesta de las Candelas. Todos estos nombres expresan el significado profundo de la celebración: Cristo, la Luz del mundo, presentado por su Madre en el Templo, viene a iluminar a todos como la vela o las candelas, de donde se deriva la advocación de la Virgen de la Candelaria.

En México, esta tradición adquirió un matiz particular. Es costumbre vestir al Niño Dios en esta fecha, con trajes que van desde el típico blanco hasta atuendos de doctores, maestros o futbolistas. Una vez vestido, se lleva a bendecir, lo que simboliza prosperidad para la familia. Además, la persona que encuentra el muñequito en la rosca de reyes es la encargada de preparar tamales y atole, tradición vinculada con la bendición del maíz según el calendario azteca.

Hace miles de años, los mexicas celebraban la fiesta Atlcahualo, inicio de la temporada de siembra de maíz, en honor a Tláloc y Chachitlicuetl. Con la llegada de la evangelización y colonización, las tradiciones se transformaron, pero conservaron su esencia de agradecimiento y esperanza.

A partir de la primera década del siglo XX, el Día de la Candelaria tomó más fuerza en México, consolidándose como una festividad que une lo religioso, lo cultural y lo familiar.

«La fe no consiste en creer lo que no vemos, sino en ver lo que creemos.»  San Agustín

Araceli Aguilar Salgado Periodista, Abogada, Ingeniera, Escritora, Analista y comentarista mexicana, de Chilpancingo de los Bravo del Estado de Guerrero E-mail periodistaaaguilar@gmail.com

Genaro Vázquez Rojas: 54 años de legado y resistencia

«Trazaste el camino, tu caída abona el proyecto que camina, la patria nos necesita.»  Genaro Vázquez Rojas

Este 2 de febrero se conmemora el 54 aniversario del fallecimiento de Genaro Vázquez Rojas, uno de los más grandes revolucionarios de México, maestro rural, líder sindical del magisterio guerrerense, defensor de las causas campesinas y comandante guerrillero. Su vida y lucha representan un capítulo fundamental en la historia de la resistencia social y política del país.

Nacido el 10 de junio de 1931 en San Luis Acatlán, Guerrero, hijo del líder campesino Alfonso Vázquez y de Felícitas Rojas, Genaro heredó desde joven la conciencia social y el compromiso con los más desfavorecidos. Su formación académica en la Escuela Nacional Preparatoria de San Ildefonso y en la Escuela Nacional de Maestros se combinó con su activismo campesino, convirtiéndose en un referente de la educación rural y de la lucha por la justicia social.

En 1959 fundó la Asociación Cívica Guerrerense (ACG), organización que enfrentó a los caciques regionales y al gobernador Raúl Caballero Aburto, denunciando la represión, el despojo de tierras y los fraudes electorales. Su liderazgo articuló a campesinos, estudiantes y normalistas, entre ellos Lucio Cabañas, en un movimiento que se expandió por todo Guerrero y que se convirtió en símbolo de resistencia contra la injusticia.

Genaro Vázquez también fue militante del Movimiento Revolucionario del Magisterio, del Movimiento de Liberación Nacional y de la Central Campesina Independiente (CCI). Su ideario buscaba establecer un orden social justo en beneficio de las mayorías trabajadoras de México.

El 2 de febrero de 1972, Genaro falleció en circunstancias aún no esclarecidas tras un accidente automovilístico en Michoacán. La versión oficial sostiene que murió a consecuencia del choque, mientras que su familia asegura que fue víctima de la represión militar en el Hospital Regional Militar de Morelia. A más de cinco décadas, su muerte sigue siendo un pendiente de justicia.

Su legado permanece vivo en las luchas campesinas, sindicales y populares. Cada año, su esposa y compañera de lucha, la maestra Consuelo Solís Morales, mantiene viva su memoria frente a su tumba, recordando al comandante que dedicó su vida a la defensa de los más pobres y marginados.

Genaro Vázquez Rojas comandó la Asociación Cívica Nacional Revolucionaria y es considerado un símbolo de lucha para las organizaciones sociales actuales. Su ejemplo inspira a quienes buscan una patria más justa y libre.

«Estos montes que sirvieron de trinchera a nuestros héroes de la Independencia y la Revolución, serán escenario de la última batalla definitiva que la clase campesina tiene que librar para su total liberación.» Genaro Vázquez Rojas

*Fotos de Delfino Ramos Vázquez.

Araceli Aguilar Salgado Periodista, Abogada, Ingeniera, Escritora, Analista y comentarista mexicana, de Chilpancingo de los Bravo del Estado de Guerrero E-mail periodistaaaguilar@gmail.com

El trabajo doméstico y la feminización de la pobreza en América Latina

«La libertad no se concede, se conquista.» Clara Zetkin

El trabajo doméstico y de cuidados constituye uno de los pilares invisibles de las sociedades latinoamericanas. Sin embargo, quienes lo realizan en su mayoría mujeres, muchas de ellas indígenas, afrodescendientes o migrantes enfrentan condiciones de precariedad, discriminación y violencia que perpetúan la feminización de la pobreza. La ausencia de ingresos propios para millones de mujeres, sumada a la falta de reconocimiento del trabajo no remunerado, revela una estructura social que limita la autonomía económica y, con ello, la igualdad real.

La economía del cuidado: un sostén invisibilizado

El trabajo de cuidados sostiene la vida cotidiana y las economías nacionales, pero rara vez se reconoce en términos de derechos y remuneración. En América Latina, 1 de cada 4 mujeres no tiene ingresos propios, y por cada 100 hombres pobres existen 121 mujeres en la misma situación. Esta desigualdad no es casual, sino el resultado de un sistema que asigna a las mujeres la responsabilidad de sostener hogares enteros sin garantizarles independencia económica.

En México, 2.3 millones de personas se dedican al trabajo doméstico remunerado, el 95% mujeres. La mitad son migrantes internas y enfrentan discriminación por origen étnico, edad, condición económica o estatus migratorio. La precariedad es alarmante: el 90% carece de contrato laboral, el 66% no tiene vacaciones y apenas el 0.14% está asegurada ante el IMSS. Estas cifras muestran cómo la economía del cuidado se sostiene sobre la explotación y la invisibilidad.

Precariedad laboral y violencia estructural

La informalidad alcanza al 70% de las trabajadoras domésticas en la región, y solo el 18% accede a la seguridad social. El trabajo doméstico es uno de los sectores con mayor riesgo de abuso y explotación, incluyendo situaciones de semiesclavitud. La violencia se manifiesta en múltiples formas: física, económica y psicológica, reforzada por el ámbito privado donde se desarrolla este trabajo.

El ciclo de desigualdad comienza temprano: el 36% de las trabajadoras inició su labor siendo menor de edad, y en zonas urbanas un 5% son niñas. Las adolescentes pobres cargan con el doble de trabajo doméstico que sus pares hombres, perpetuando la transmisión intergeneracional de la pobreza y la desigualdad.

Reformas legales y desafíos pendientes

En los últimos años, países como México y Colombia han impulsado reformas para formalizar el empleo y aumentar salarios. En 2026, la violencia laboral se ha convertido en un tema central de debate legislativo, con énfasis en la protección de las trabajadoras internas y el derecho al descanso.

No obstante, la implementación efectiva sigue siendo el mayor desafío. El aumento de salarios genera temor de mayor informalidad y reducción de contrataciones. La ratificación del Convenio 189 de la OIT es indispensable para garantizar derechos laborales plenos y dignificar este sector. Sin embargo, la legislación por sí sola no basta: se requiere un cambio cultural profundo que reconozca el valor del trabajo doméstico y de cuidados como un derecho y no como una obligación femenina.

La situación de las trabajadoras domésticas en América Latina es un reflejo de las desigualdades estructurales que persisten en la región. La feminización de la pobreza, la precariedad laboral y la violencia de género son realidades que demandan respuestas urgentes. Erradicar la pobreza no es solo cuestión de ingresos, sino de redistribuir el tiempo, los cuidados y las oportunidades.

La justicia social exige reconocer y redistribuir el trabajo de cuidados, garantizar derechos laborales y transformar la percepción social sobre este sector. La independencia económica no debe ser un privilegio, sino un derecho fundamental. Solo así será posible construir una sociedad más justa, equitativa y digna para todas las mujeres.

«La justicia social no se logra con discursos, sino con hechos que transformen la vida de los más vulnerables.» Rosario Castellanos

Araceli Aguilar Salgado Periodista, Abogada, Ingeniera, Escritora, Analista y comentarista mexicana, de Chilpancingo de los Bravo del Estado de Guerrero E-mail periodistaaaguilar@gmail.com

Inteligencia Artificial y Gobernanza Global: Entre la Promesa y la Amenaza

«La tecnología es útil si sirve al hombre; se convierte en un peligro cuando el hombre sirve a la tecnología.»  Umberto Eco

La inteligencia artificial (IA) se ha convertido en uno de los fenómenos más disruptivos de nuestro tiempo. Su capacidad para transformar la economía, la educación y la vida cotidiana es innegable, pero también plantea riesgos que van desde la pérdida de empleos hasta el aumento de desigualdades sociales. En este contexto, las Naciones Unidas han asumido un papel central en la construcción de un marco ético y de gobernanza global que garantice que la IA sirva al bienestar humano y no lo amenace.

Educación como eje de resistencia

La alfabetización en IA es presentada por la UNESCO como un requisito indispensable para que las personas sigan siendo relevantes en un futuro dominado por algoritmos. La advertencia de Shafika Isaacs es contundente: invertir más en tecnología que en profesores es un error estratégico. La educación no puede reducirse a la transferencia de datos, pues constituye una experiencia cultural y social que fomenta creatividad, juicio crítico y valores éticos. En este sentido, la IA debe ser vista como herramienta complementaria, nunca como sustituto de la interacción pedagógica.

Transformación del trabajo y adaptación constante

El Foro Económico Mundial estima que un porcentaje significativo de empleadores reducirá sus plantillas debido a la automatización. Sin embargo, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sostiene que más que desaparición de empleos, habrá transformación. Los trabajadores deberán asumir la responsabilidad de aprender nuevas habilidades y adaptarse a un entorno laboral en constante cambio. Este proceso exige políticas públicas que acompañen la transición, evitando que la innovación se traduzca en exclusión.

Derechos humanos y equidad como principios rectores

La “Recomendación sobre la Ética de la Inteligencia Artificial” de la UNESCO establece que los derechos humanos no son negociables. La automatización sin control puede profundizar desigualdades y fragmentar sociedades. Por ello, la regulación activa y la cooperación internacional son esenciales para garantizar que la IA respete la dignidad y la inclusión. La advertencia de António Guterres al Consejo de Seguridad es clara: el destino de la humanidad no puede quedar en manos de una caja negra algorítmica.

África: vulnerabilidad y oportunidad

El continente africano enfrenta una paradoja: posee el 18% de la población mundial, pero menos del 1% de la capacidad global de centros de datos. Esto lo coloca en riesgo de ser consumidor pasivo de tecnologías externas. Sin embargo, la IA también abre posibilidades de desarrollo acelerado en agricultura, salud y monitoreo climático. La clave está en invertir en datos locales, investigación y sistemas inclusivos que respondan a las necesidades propias de la región. La Comisión Económica para África señala que la IA puede permitir “saltar” etapas tradicionales de desarrollo, siempre que se garantice soberanía tecnológica y participación equitativa.

Ética y Justicia en la Era Algorítmica

La inteligencia artificial no es un destino inevitable, sino una herramienta que debe ser gobernada con responsabilidad. La educación, la regulación ética y la cooperación internacional son pilares para que sus beneficios superen los riesgos. Si se ignoran estos principios, la promesa de la IA puede convertirse en amenaza. El desafío consiste en construir un modelo de gobernanza global que asegure que la innovación tecnológica se traduzca en justicia social y dignidad humana.

«El futuro pertenece a quienes aprenden más habilidades y las combinan de manera creativa.»  Robert Greene

Araceli Aguilar Salgado Periodista, Abogada, Ingeniera, Escritora, Analista y comentarista mexicana, de Chilpancingo de los Bravo del Estado de Guerrero E-mail periodistaaaguilar@gmail.com

La precariedad laboral y el estancamiento económico en México

«El progreso social puede medirse por la posición que ocupan las mujeres y los trabajadores.»  Karl Marx

Al cierre del año 2025, México enfrentó un panorama económico desalentador: un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de apenas 0.4%. Esta cifra, aparentemente técnica, tiene consecuencias profundas en la vida cotidiana de millones de mexicanos, especialmente de la clase trabajadora. El bajo crecimiento se tradujo en escasa generación de empleos formales y en un aumento alarmante de la informalidad laboral, fenómeno que afecta directamente la calidad de vida, la seguridad social y las posibilidades de desarrollo de la población.

Crecimiento económico insuficiente

El crecimiento económico es el motor que debería impulsar la creación de empleos y mejorar las condiciones de vida. Sin embargo, en 2025 México apenas generó 278 mil empleos formales, de los cuales más de 217 mil correspondieron a trabajadores de plataformas digitales como Uber o Didi, que ya laboraban previamente y fueron contabilizados tras una reforma laboral. En realidad, hubo una pérdida neta de 65 mil 500 empleos formales, especialmente en sectores estratégicos como la construcción y la manufactura.

Este estancamiento refleja una economía incapaz de absorber a su fuerza laboral en condiciones dignas, obligando a millones de trabajadores a buscar sustento en la informalidad.

Auge de la informalidad laboral

El informe del INEGI de noviembre de 2025 reveló que 1.6 millones de mexicanos se incorporaron a la informalidad, alcanzando un total de 33.9 millones de trabajadores en esta condición, lo que representa el 57.4% de la población ocupada.

La distribución de esta informalidad es diversa:

·         9.4 millones en el comercio informal (ambulantaje, micro negocios).

·         4.5 millones en empresas formalmente establecidas que no otorgan seguridad social.

·         3 millones en el sector agropecuario, principalmente jornaleros.

·         1.3 millones como empleados domésticos.

Este mosaico de precariedad revela que casi seis de cada diez trabajadores mexicanos carecen de contrato, seguridad social, vacaciones, pensión, aguinaldo o reparto de utilidades.

Impacto social de la precariedad

La informalidad no solo significa ausencia de derechos laborales, sino también vulnerabilidad social. Los trabajadores informales viven al día, con ingresos insuficientes para cubrir alimentación, vivienda, educación y salud. La falta de ahorro y de acceso a servicios médicos coloca a las familias en riesgo constante ante cualquier eventualidad.

La paradoja es evidente: millones de mexicanos trabajan jornadas superiores a las 10 horas diarias, contribuyen a la riqueza nacional, pero no reciben garantías mínimas para una vida digna. La fuerza laboral está desaprovechada, pues en lugar de impulsar el desarrollo económico, se encuentra atrapada en la precariedad.

Comparaciones internacionales y retos estructurales

La magnitud del problema se aprecia al comparar: el número de trabajadores informales en México equivale al total de empleos formales en Inglaterra, la sexta economía mundial. Esta comparación evidencia el rezago estructural del país y la necesidad urgente de políticas públicas que fortalezcan la formalización del empleo, impulsen la productividad y garanticen derechos laborales universales.

La situación económica mexicana no puede analizarse únicamente en términos de cifras macroeconómicas; debe entenderse como un fenómeno social que afecta directamente la dignidad y el bienestar de millones de personas.

Urgencia de transformar la estructura laboral

La crisis laboral que atraviesa México es el reflejo de un modelo económico que ha sido incapaz de garantizar empleo digno para la mayoría de su población. El crecimiento económico insuficiente y el aumento de la informalidad han colocado a la clase trabajadora en una situación de vulnerabilidad extrema.

La justicia social exige políticas que promuevan la formalización del empleo, fortalezcan la seguridad social y redistribuyan los beneficios del crecimiento económico. No basta con contabilizar cifras: se requiere transformar la estructura laboral para que el trabajo deje de ser sinónimo de precariedad y se convierta en garantía de bienestar.

«El trabajo es la fuente de toda riqueza y cultura, y debe ser reconocido como el fundamento de la dignidad humana.»  Friedrich Engels

Araceli Aguilar Salgado Periodista, Abogada, Ingeniera, Escritora, Analista y comentarista mexicana, de Chilpancingo de los Bravo del Estado de Guerrero E-mail periodistaaaguilar@gmail.com

«El progreso social puede medirse por la posición que ocupan las mujeres y los trabajadores.»  Karl Marx

Al cierre del año 2025, México enfrentó un panorama económico desalentador: un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de apenas 0.4%. Esta cifra, aparentemente técnica, tiene consecuencias profundas en la vida cotidiana de millones de mexicanos, especialmente de la clase trabajadora. El bajo crecimiento se tradujo en escasa generación de empleos formales y en un aumento alarmante de la informalidad laboral, fenómeno que afecta directamente la calidad de vida, la seguridad social y las posibilidades de desarrollo de la población.

Crecimiento económico insuficiente

El crecimiento económico es el motor que debería impulsar la creación de empleos y mejorar las condiciones de vida. Sin embargo, en 2025 México apenas generó 278 mil empleos formales, de los cuales más de 217 mil correspondieron a trabajadores de plataformas digitales como Uber o Didi, que ya laboraban previamente y fueron contabilizados tras una reforma laboral. En realidad, hubo una pérdida neta de 65 mil 500 empleos formales, especialmente en sectores estratégicos como la construcción y la manufactura.

Este estancamiento refleja una economía incapaz de absorber a su fuerza laboral en condiciones dignas, obligando a millones de trabajadores a buscar sustento en la informalidad.

Auge de la informalidad laboral

El informe del INEGI de noviembre de 2025 reveló que 1.6 millones de mexicanos se incorporaron a la informalidad, alcanzando un total de 33.9 millones de trabajadores en esta condición, lo que representa el 57.4% de la población ocupada.

La distribución de esta informalidad es diversa:

·         9.4 millones en el comercio informal (ambulantaje, micro negocios).

·         4.5 millones en empresas formalmente establecidas que no otorgan seguridad social.

·         3 millones en el sector agropecuario, principalmente jornaleros.

·         1.3 millones como empleados domésticos.

Este mosaico de precariedad revela que casi seis de cada diez trabajadores mexicanos carecen de contrato, seguridad social, vacaciones, pensión, aguinaldo o reparto de utilidades.

Impacto social de la precariedad

La informalidad no solo significa ausencia de derechos laborales, sino también vulnerabilidad social. Los trabajadores informales viven al día, con ingresos insuficientes para cubrir alimentación, vivienda, educación y salud. La falta de ahorro y de acceso a servicios médicos coloca a las familias en riesgo constante ante cualquier eventualidad.

La paradoja es evidente: millones de mexicanos trabajan jornadas superiores a las 10 horas diarias, contribuyen a la riqueza nacional, pero no reciben garantías mínimas para una vida digna. La fuerza laboral está desaprovechada, pues en lugar de impulsar el desarrollo económico, se encuentra atrapada en la precariedad.

Comparaciones internacionales y retos estructurales

La magnitud del problema se aprecia al comparar: el número de trabajadores informales en México equivale al total de empleos formales en Inglaterra, la sexta economía mundial. Esta comparación evidencia el rezago estructural del país y la necesidad urgente de políticas públicas que fortalezcan la formalización del empleo, impulsen la productividad y garanticen derechos laborales universales.

La situación económica mexicana no puede analizarse únicamente en términos de cifras macroeconómicas; debe entenderse como un fenómeno social que afecta directamente la dignidad y el bienestar de millones de personas.

Urgencia de transformar la estructura laboral

La crisis laboral que atraviesa México es el reflejo de un modelo económico que ha sido incapaz de garantizar empleo digno para la mayoría de su población. El crecimiento económico insuficiente y el aumento de la informalidad han colocado a la clase trabajadora en una situación de vulnerabilidad extrema.

La justicia social exige políticas que promuevan la formalización del empleo, fortalezcan la seguridad social y redistribuyan los beneficios del crecimiento económico. No basta con contabilizar cifras: se requiere transformar la estructura laboral para que el trabajo deje de ser sinónimo de precariedad y se convierta en garantía de bienestar.

«El trabajo es la fuente de toda riqueza y cultura, y debe ser reconocido como el fundamento de la dignidad humana.»  Friedrich Engels

Araceli Aguilar Salgado Periodista, Abogada, Ingeniera, Escritora, Analista y comentarista mexicana, de Chilpancingo de los Bravo del Estado de Guerrero E-mail periodistaaaguilar@gmail.com

Por motivo de lluvias posponen de nuevo el tercer juego

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El tercer juego de la Serie Final se pospuso por segunda vez y según los reglamentos de Lidom, se jugará al siguiente dia a la misma hora en la misma sede

La Liga de Béisbol Profesional de la República Dominicana, Inc. (Lidom) anunció oficialmente la posposición del juego fijado para celebrarse originalmente este viernes 23 correspondiente al tercer juego de la serie final, debido a las intensas lluvias que han caído sobre Santo Domingo.

Lidom informa en un comunicado que de conformidad con el reglamento vigente, en caso de posposición de un juego de la serie final antes de su inicio, o antes de cuatro entradas y media, dicho encuentro se reiniciará partiendo desde cero, al otro día, en la misma sede.

Por lo tanto, el encuentro entre Leones del Escogido y Toros del Este, será celebrado en el Estadio Quisqueya, este sábado 24 a las 7:15 p.m.

Ventaja escarlata

Los Leones lideran la serie 2-0, luego de sendas victorias, primero en la capital el pasado miércoles, y luego ayer en La Romana.

La serie final del actual torneo otoño invernal 2025-2026, está pactada a un máximo de 7 juegos, y de lograr cuatro victorias primero que los taurinos, los escarlatas conseguirían su corona número 17 en la historia del béisbol dominicano.

  • Los Toros conquistaron por última vez el campeonato en la temporada 2019-20, título que es el tercero que han conseguido desde que se aparecieron como franquicia de Lidom en 1983-84.

Colaboración: Lidom / Diario Libre

El Día de la Libertad y sus Desafíos en la Era Digital

«La libertad es el oxígeno del alma.»  Moshe Dayan

La libertad es uno de los valores más universales y, al mismo tiempo, más frágiles de la humanidad. El Día Mundial de la Libertad, conmemorado cada 23 de enero, no es solo una fecha simbólica, sino un recordatorio de que este derecho fundamental debe ser defendido constantemente frente a amenazas políticas, sociales y tecnológicas. En un mundo marcado por la globalización, la hiperconectividad y el avance de la inteligencia artificial, la libertad se enfrenta a nuevos dilemas que exigen una reflexión crítica sobre su vigencia y sus límites.

La libertad como derecho y como práctica

La Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948) consagró la libertad como un derecho inherente a toda persona. Sin embargo, la libertad no puede entenderse únicamente como un principio jurídico; es también una práctica cotidiana que se expresa en la libertad de prensa, de expresión, de pensamiento, de asociación y de participación política. El problema radica en que, aunque estos derechos están reconocidos, su ejercicio real se ve condicionado por estructuras de poder, desigualdades económicas y dinámicas culturales que restringen su alcance.

Contradicciones contemporáneas

El Día de la Libertad invita a cuestionar las contradicciones de nuestro tiempo:

·         Libertad política: mientras algunos países celebran elecciones libres, otros mantienen regímenes autoritarios que sofocan la disidencia.

·         Libertad de prensa: el periodismo enfrenta censura, persecución y violencia, especialmente en contextos donde denunciar la corrupción o el abuso de poder implica riesgo de vida.

·         Libertad digital: la era tecnológica ha abierto espacios de expresión, pero también ha generado nuevas formas de control y vigilancia masiva. La inteligencia artificial, por ejemplo, puede ser usada para democratizar la información, pero también para manipularla y restringir la autonomía de los ciudadanos.

La libertad y la responsabilidad social

Un aspecto crítico es que la libertad no puede ejercerse sin responsabilidad. El abuso de la libertad de expresión, como ocurre con la desinformación y los discursos de odio, demuestra que este derecho debe estar acompañado de principios éticos. La libertad sin responsabilidad se convierte en caos; la responsabilidad sin libertad, en opresión. El equilibrio entre ambas es el verdadero desafío de las sociedades democráticas.

El papel del periodismo ético

En este contexto, el Congreso Hispanoamericano de Prensa, bajo la visión del Dr. Amín Cruz, ha insistido en que el periodismo ético es un pilar de la libertad. Sin periodistas libres y responsables, la sociedad pierde su capacidad de cuestionar y de construir memoria. La libertad de prensa no es un privilegio de los comunicadores, sino un derecho colectivo que garantiza que la verdad llegue a los ciudadanos.

El Día de la Libertad no debe ser visto como una celebración estática, sino como un llamado a la acción. La libertad es un derecho que se conquista y se defiende cada día, frente a gobiernos autoritarios, frente a la manipulación digital y frente a la indiferencia social. En la era digital, el reto es doble: proteger la libertad de los individuos y garantizar que la tecnología se use para ampliar, no para restringir, los espacios de autonomía.

La libertad, en definitiva, es la condición indispensable para la dignidad humana. Sin ética y sin responsabilidad, se convierte en un espejismo; sin defensa activa, se transforma en silencio.

«La libertad no se hereda: se conquista y se defiende cada día.»

Araceli Aguilar Salgado Periodista, Abogada, Ingeniera, Escritora, Analista y comentarista mexicana, de Chilpancingo de los Bravo del Estado de Guerrero E-mail periodistaaaguilar@gmail.com

Hacia un periodismo más humano y humanista

El Congreso Hispanoamericano de Prensa y Congreso Mundial de Prensa son instituciones que han forjado y contribuido a una innegable historia plasmada en años de arduo trabajo, siempre manteniendo viva la visión, misión y valores”, Dr. Amín Cruz.

El presente año nos convoca, de manera urgente y consciente, a repensar el papel del periodismo en un mundo atravesado por profundas crisis políticas, conflictos armados, hambruna, polarización social, desinformación sistemática y una acelerada transformación tecnológica. En este escenario complejo y desafiante, surge un propósito claro e impostergable: “construir un mundo más humano y promover un periodismo más humanista”, dijo en el pasado congreso el Dr. Ignacio Ramonet.

Este ideal no es una consigna retórica ni un eslogan pasajero. Es una necesidad ética, social y democrática que busca devolver al periodismo su vocación original de servicio público, su compromiso con la verdad y su responsabilidad con la dignidad humana.

El periodismo es fundamental y es un servicio esencial para la sociedad, el periodismo es, ante todo, un servicio social. Su razón de ser es decir la verdad, orientar, educar, generar conciencia crítica y contribuir al fortalecimiento de la democracia de los pueblos. El periodismo auténtico no se concibe como un poder que compite con otros poderes, sino como un puente entre la realidad y la ciudadanía, una luz que ilumina la vida pública.

Hoy tomamos como referente a dos maestros del periodismo al Dr. Javier Darío Retrepo (f) y al Dr. Ignacio Ramonet, para decir que la labor del periodista implica investigar con rigor, contrastar fuentes, contextualizar los hechos y comunicar con responsabilidad, pero también con sensibilidad humana. Un periodismo humanista se sostiene sobre la ética, la honestidad intelectual y el respeto por la condición humana; no se limita a informar, sino que explica, acompaña, orienta y dignifica.

El desafío del periodismo en la era digital, nos indica que todos los periodistas debemos abrazarnos de la ética, porque tenemos un reto. El periodismo del siglo XXI enfrenta de manera directa los retos de la era digital. La multiplicación de plataformas y canales de comunicación ha democratizado la información, pero también ha impuesto la lógica de la inmediatez, la superficialidad, la monetización del contenido y la proliferación de las fake news.

En este contexto surgen influenciadores y difusores improvisados que, en muchos casos, generan contenidos sin rigor ni ética, movidos únicamente por la acumulación de seguidores, visualizaciones o beneficios económicos. Frente a ello, el periodismo profesional reafirma su diferencia: se fundamenta en la investigación, en las fuentes confiables y en la verificación de los hechos.

El humanismo periodístico exige resistir esta banalización de la información y recuperar la profundidad del oficio, lo cual implica:

·       Investigar más allá del titular y de la inmediatez.

·       Contextualizar los hechos para que adquieran sentido social y humano.

·       Dar voz a quienes no la tienen, en lugar de reproducir únicamente los discursos del poder.

El rol histórico del Congreso Hispanoamericano de Prensa

El surgimiento del Congreso Hispanoamericano de Prensa responde precisamente a esta visión. Desde sus inicios, ha asumido un papel fundamental en la educación, actualización y formación de periodistas, sustentado en la verdad, la ética, la defensa de la libertad de prensa, los derechos humanos, el uso responsable de la tecnología y la lucha frontal contra la desinformación y las fake news.

Bajo el lema “El periodismo no es un poder, es un servicio”, el Congreso se ha consolidado como un espacio de reflexión, acción y compromiso con el ejercicio responsable del periodismo en Hispanoamérica y el mundo. Podemos decir que en el transcurrir de los 28 años de existencia hemos traído a los mejores profesionales, maestros y profesores numero uno del mundo de la comunicación, periodismo, tecnología entre otras a compartir conocimientos y enseñanzas.

Una misión humanista con visión de futuro: en este horizonte, el Congreso Hispanoamericano de Prensa se proyecta como una institución viva, dinámica y comprometida. Su misión actual se alinea con un periodismo de nuevo tipo, profundamente humanista, que asume los desafíos del presente y del futuro, entre ellos:

·       Reforzar la credibilidad periodística mediante la transparencia editorial y la rendición de cuentas.

·       Impulsar la sostenibilidad del periodismo con modelos que fortalezcan la relación directa con las comunidades.

·       Debatir y reflexionar sobre los límites éticos de la inteligencia artificial, garantizando que la tecnología no sustituya el criterio, la conciencia ni la responsabilidad humana.

·       Defender la dignidad humana frente a la censura, la desinformación, las presiones políticas y económicas.

El Congreso de Prensa es, en esencia, una universidad portátil del periodismo, no limitada a un evento académico, sino concebida como una institución permanente que encarna valores de justicia, paz, progreso, democracia y unidad. Su visión es clara, objetiva y precisa: promover un periodismo al servicio de la sociedad y del bien común.

Un llamado ético y democrático

El propósito de este año es inequívoco: impulsar un periodismo más humano y humanista. Esto implica recuperar la vocación de servicio, resistir la banalización de la información, reafirmar el compromiso con la verdad y colocar la dignidad humana en el centro del ejercicio periodístico.

El Congreso Hispanoamericano de Prensa, como referente ético, académico e institucional, tiene la responsabilidad histórica de guiar este camino, recordando una verdad fundamental: “sin periodismo no hay democracia, y sin democracia no hay libertad”.

El reto es grande, pero la visión es inspiradora: construir un mundo donde la comunicación sea una herramienta de justicia social y donde el periodismo vuelva a ser lo que siempre debió ser: “un servicio noble al ser humano y a la sociedad”.

“La ética no se puede imponer por ley… la ética es un ejercicio de la libertad.” Dr. Javier Darío Restrepo

Dr. Amín Cruz
CEO, presidente y fundador del Congreso Hispanoamericano de Prensa y del Congreso Mundial de Prensa. Padre Embajador del Periodismo Hispanoamericano y Latinoamericano. Diplomático, periodista, historiador, escritor y educador.

António Guterres advierte: Defender el Multilateralismo, Última Llamada desde la ONU

«La paz es más que la ausencia de guerra; es la presencia de justicia.» — Martin Luther King Jr.

Un diagnóstico sombrío en el cierre de un mandato

En su último año como Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres presentó ante la Asamblea General un discurso marcado por la urgencia y la gravedad. Consciente de que el multilateralismo atraviesa una de sus etapas más críticas, advirtió que el mundo se encuentra sumido en conflictos armados, desigualdad extrema, impunidad y una creciente fragmentación geopolítica.

«Hoy lo hago por última vez», comenzó diciendo, aludiendo a la tradición de exponer las prioridades anuales de la ONU. Su mensaje fue claro: defender la Carta de las Naciones Unidas, el derecho internacional, la paz con justicia y la unidad no es una opción, sino una obligación.

“No nos rendiremos”

Guterres describió un planeta rebosante de conflictos e imprevisibilidad, donde las instituciones creadas para garantizar la paz y la estabilidad global se ven debilitadas. Frente a quienes buscan relegar la cooperación internacional a una “sala de cuidados intensivos”, aseguró con firmeza: «Les aseguro que no nos rendiremos».

Comprometido a que “cada día de 2026 cuente”, reafirmó su voluntad de impulsar un orden internacional basado en reglas y principios compartidos.

Tres prioridades centrales

El Secretario General delineó tres ejes fundamentales para guiar la acción internacional en este año decisivo:

  • Defensa plena de la Carta y del derecho internacional. Recordó que la Carta no es “un menú a la carta”, sino un compromiso vinculante. Denunció la erosión de las normas internacionales, visible en ataques a civiles, violaciones de derechos humanos y golpes de Estado. También alertó sobre la concentración de riqueza y poder, que amenaza la democracia y la equidad global.
  • Paz con justicia, entre los países y con la naturaleza. Subrayó que la paz no significa solo silenciar las armas, sino garantizar dignidad y justicia. En Gaza pidió acceso humanitario y una solución de dos Estados; en Ucrania, un final justo y duradero; en Sudán, un alto el fuego inmediato. Además, vinculó la paz con la lucha contra el caos climático, defendiendo la reducción de emisiones, la transición justa hacia energías renovables y el financiamiento para los más vulnerables.
  • Construcción de la unidad frente a la polarización. Alertó sobre el avance del racismo, la xenofobia y la desinformación, y llamó a construir sociedades inclusivas. «Nuestro desafío es crear comunidades acogedoras, no ciudadelas amuralladas», afirmó, reclamando decisiones políticas valientes para sostener la cohesión social.

Logros y reformas pendientes

Pese a la turbulencia global, Guterres destacó avances de la ONU en debates clave como la gobernanza de la inteligencia artificial, el financiamiento al desarrollo y la acción climática. Anunció la creación de un Panel Científico Independiente sobre IA y nuevas métricas para medir el progreso más allá del PIB.

Sin embargo, insistió en que las instituciones internacionales requieren reformas profundas: «Los problemas de 1945 no resolverán los desafíos de 2026». Las estructuras actuales, dijo, no reflejan el peso de las economías emergentes ni los cambios en el comercio y el poder global.

La crisis financiera y el llamado final

El Secretario General denunció como “totalmente insostenible” el impago de cuotas por parte de algunos Estados, advirtiendo que la ONU enfrenta un riesgo real de colapso presupuestario.

En su cierre, apeló al sentido fundacional de la Organización: «Lo que está en juego no podría ser más crucial y el tiempo no podría ser más corto». Recordó que la ONU es “una promesa viva” de que, pese a las diferencias, los países pueden resolver juntos sus problemas. «No renunciemos nunca a esa promesa», concluyó.

“La humanidad debe poner fin a la guerra, o la guerra pondrá fin a la humanidad.” John F. Kennedy

Amín Cruz CEO, presidente y fundador del Congreso Hispanoamericano de Prensa y del Congreso Mundial de Prensa; Padre Embajador del Periodismo Hispanoamericano y Latinoamericano, diplomático, periodista, historiador, escritor y educador

Martin Luther King Jr.: Un líder que transformó la historia de Estados Unidos

Martin Luther King Jnr (1929-68). American black civil rights campaigner. Assassinated, supposedly by James Earl Ray

«La verdadera paz no es simplemente la ausencia de tensión; es la presencia de justicia.» Martin Luther King Jr.

Dentro de unos dias estaremos recordando al Dr. Martin Luther King Jr., quien será recordado como uno de los líderes más influyentes del siglo XX, símbolo de la lucha por los derechos civiles en Estados Unidos y referente mundial de la resistencia pacífica. Su liderazgo, basado en la no violencia y la fe en la justicia, permitió avances legislativos históricos como la Ley de Derechos Civiles de 1964 y la Ley del Derecho al Voto de 1965.

Su vida y obra marcaron un antes y un después en la historia de la igualdad racial. Sin embargo, un análisis crítico revela que, aunque sus logros fueron trascendentales, su legado enfrenta límites y contradicciones que aún hoy invitan a la reflexión.

Principales logros de Martin Luther King Jr.

•           Premio Nobel de la Paz (1964): Reconocimiento internacional a su liderazgo pacifista y su capacidad de movilizar multitudes sin recurrir a la violencia.

•           Impacto legislativo: Su activismo fue decisivo para la aprobación de leyes que prohibieron la segregación y garantizaron derechos fundamentales a los afroamericanos.

•           Inspiración global: Su filosofía de no violencia influyó en movimientos internacionales como el fin del apartheid en Sudáfrica y la resistencia pacífica en Polonia.

Estos logros consolidaron a King como un referente universal, capaz de transformar la indignación en esperanza y la protesta en cambios concretos.

Tensiones y críticas a su liderazgo

•           Pacifismo vs. radicalismo: Mientras King defendía la resistencia no violenta, figuras como Malcolm X y los Panteras Negras consideraban que la autodefensa era necesaria frente a la violencia institucional.

•           Selma, 1965: El episodio del Domingo Sangriento mostró las tensiones entre la brutalidad policial y la disciplina pacífica. La decisión de King de detener la segunda marcha y pedir oración fue criticada como pasividad por algunos contemporáneos.

•           Desgaste personal: Las amenazas de muerte, encarcelamientos y conflictos internos minaron su resistencia emocional, evidenciando el costo humano de su liderazgo.

Vigencia y desafíos de su legado

Más de medio siglo después de su asesinato en 1968, el legado de King sigue inspirando, pero también enfrenta desafíos:

•           Persistencia del racismo estructural: A pesar de los avances legales, la discriminación y la desigualdad económica continúan afectando a las comunidades afroamericanas.

•           Idealismo vs. realidad: Su discurso “I Have a Dream” imaginaba una sociedad sin prejuicios, pero movimientos actuales como Black Lives Matter demuestran que ese sueño aún no se ha cumplido.

•           Memoria institucionalizada: El Día de Martin Luther King Jr. es celebrado como jornada de servicio comunitario, pero existe el riesgo de que la conmemoración se convierta en un ritual vacío si no se acompaña de acción política real.

Reflexionando sobre la lucha de Martin Luther King Jr. quien fue un líder visionario que transformó la historia de los Estados Unidos con su compromiso con la no violencia y la justicia social, siguiendo y simbolizando más allá de fronteras los pasos de Mahatma Gandhi. Sin embargo, su legado debe analizarse críticamente: sus tácticas generaron tensiones, sus logros enfrentan límites en la práctica y su sueño de igualdad aún está lejos de cumplirse, los negros, latinos entre otras etnias siguen sufriendo los vejámenes por lo cual ofrendo su vida.

Recordar a King no solo implica celebrar sus victorias, sino también reconocer los desafíos que persisten y asumir la responsabilidad de continuar su lucha. Hoy tenemos un reto por delante, el gobierno y funcionarios de Estados Unidos siguen violando diariamente a nivel local, nacional e internacional los derechos humanos, la misma causa por la que murió… Es hora reflexionar y continuar la lucha por los derechos civiles.

«Hoy ya no tenemos una opción entre la violencia y la no violencia; es la no violencia o la inexistencia.» Martin Luther King Jr.

Dr. Amín Cruz CEO, presidente y fundador del Congreso Hispanoamericano de Prensa y del Congreso Mundial de Prensa; Padre Embajador del Periodismo Hispanoamericano y Latinoamericano, diplomático, periodista, historiador, escritor y educador.