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Una humanidad compartida: solidaridad como respuesta universal

“La solidaridad es la base de la convivencia humana; sin ella, la humanidad se desintegra.”  Adolfo Pérez Esquivel

En un mundo marcado por desigualdades estructurales, conflictos persistentes y una creciente indiferencia ante el sufrimiento ajeno, la solidaridad emerge no como un gesto ocasional, sino como una necesidad urgente y un principio ético fundamental. Hablar de solidaridad para una mejor humanidad implica cuestionar los modelos de desarrollo que privilegian el individualismo, y proponer una visión de sociedad basada en el cuidado mutuo, la justicia y la corresponsabilidad.

La solidaridad como principio humano

El término “solidaridad” proviene del latín solidus, que alude a algo firme, cohesionado. Con el tiempo, su significado se ha expandido para describir la integridad entre individuos, el compromiso mutuo y la capacidad de compartir. Pero más allá de su definición, la solidaridad es una fuerza ética que guía nuestras acciones: es tender la mano, compartir lo que tenemos, acompañar al otro en su dolor y en su lucha.

En tiempos de crisis, la solidaridad se convierte en el pilar que sostiene a las comunidades. Es en esos momentos cuando descubrimos que la unión y la cooperación no son solo deseables, sino esenciales. Desde un gesto de amabilidad hasta una acción colectiva, cada acto solidario tiene el poder de transformar realidades.

Más allá del asistencialismo: solidaridad como conciencia

Con frecuencia, la solidaridad es confundida con actos de caridad o ayuda puntual. Sin embargo, desde una perspectiva crítica, la solidaridad no se limita a dar lo que sobra, sino a compartir desde la convicción de que todos tenemos derecho a una vida digna. Es una postura política y ética que reconoce las causas profundas de la exclusión y se compromete con su transformación.

La verdadera solidaridad exige incomodarse, cuestionar privilegios, desmontar prejuicios y construir puentes donde antes hubo muros. Implica escuchar las voces silenciadas, acompañar procesos comunitarios, y defender los derechos humanos incluso cuando hacerlo conlleva riesgos. En este sentido, la solidaridad no es neutral: toma partido por la vida, por la verdad y por la justicia.

Solidaridad como motor de transformación social

Una humanidad mejor no se construye desde la indiferencia ni desde el aislamiento. Se forja en la capacidad de reconocernos en el otro, de entender que el dolor ajeno también nos interpela. La solidaridad es el hilo invisible que une luchas diversas: la de los pueblos indígenas por sus territorios, la de las mujeres por una vida libre de violencia, la de los migrantes por un lugar seguro, la de los periodistas por la verdad.

Cuando la solidaridad se convierte en práctica colectiva, en red de apoyo, en acción organizada, se transforma en una fuerza capaz de cambiar estructuras. Es entonces cuando deja de ser un valor abstracto y se convierte en herramienta de resistencia, de construcción de paz y de dignificación humana.

Un valor que construye justicia

La solidaridad no es caridad ni paternalismo. Es justicia social en acción. Es reconocer que nuestras vidas están entrelazadas, que el bienestar de uno depende del bienestar de todos. En este sentido, la solidaridad debe ser vista no solo como una virtud, sino como un derecho: el derecho a recibir apoyo, a vivir en comunidad, a no ser abandonado en la adversidad.

Cada vez que cuidamos a un adulto mayor, acompañamos a una mujer en situación de violencia, apoyamos a un migrante o participamos en una jornada comunitaria, estamos ejerciendo ese derecho. Y al hacerlo, estamos construyendo una ciudadanía activa, comprometida y profundamente humana.

Hacia una ética del cuidado global

En tiempos de crisis climática, pandemias y guerras, la solidaridad adquiere una dimensión global. Ya no basta con mirar hacia nuestro entorno inmediato; debemos pensar en términos de humanidad compartida. Esto implica promover políticas públicas inclusivas, fortalecer la cooperación internacional y garantizar que las tecnologías emergentes, como la inteligencia artificial, se desarrollen con criterios éticos y en beneficio de los más vulnerables.

Una humanidad mejor será posible si entendemos que la solidaridad no es una opción, sino un deber. Un deber que nos llama a actuar, a cuidar, a transformar.

La solidaridad es la ternura de los pueblos.”  Gioconda Belli

Araceli Aguilar Salgado Periodista, Abogada, Ingeniera, Escritora, Analista y comentarista mexicana, de Chilpancingo de los Bravo del Estado de Guerrero E-mail periodistaaaguilar@gmail.com

El Congreso Hispanoamericano de Prensa condena el asesinato de periodistas en Gaza y exige justicia internacional

El Congreso Hispanoamericano de Prensa, en voz de su CEO y presidente, el Dr. Amín Cruz, expresa su más enérgica condena ante el asesinato de seis periodistas palestinos, víctimas de un ataque deliberado por parte del Ejército israelí contra su tienda de campaña en la Franja de Gaza. Este acto constituye una grave violación del derecho internacional humanitario y una afrenta directa a la libertad de prensa, los derechos humanos y la dignidad profesional de quienes ejercen el periodismo en condiciones extremas.

Desde el inicio del conflicto en octubre de 2023, más de 230 periodistas han sido asesinados en Gaza, convirtiendo este territorio en el lugar más peligroso del mundo para ejercer la labor informativa. Entre las víctimas más recientes se encuentran los comunicadores Anas al Sharif, Mohammed Qraiqea, Ibrahim Zaher, Mohammed Noufal y otros colegas que, con valentía y compromiso, documentaban el sufrimiento de su pueblo.

El Dr. Amín Cruz, presidente del Congreso Hispanoamericano de Prensa, declara:

“Cuando se asesina a un periodista, se intenta asesinar la verdad. Lo ocurrido en Gaza no es solo una tragedia, es un crimen de guerra que exige justicia internacional. El Congreso Hispanoamericano de Prensa no permanecerá en silencio ante la impunidad, el genocidio informativo y la negación sistemática de los derechos humanos.”

El Congreso hace un llamado urgente a los organismos multilaterales, a las cortes internacionales y a las organizaciones defensoras de la libertad de prensa para que se investigue de manera independiente y transparente este crimen, se proteja a los periodistas en zonas de conflicto y se garantice el acceso libre y seguro de medios internacionales a Gaza.

Asimismo, reafirmamos nuestro compromiso de articular una coalición ética de periodistas hispanoamericanos y globales que denuncie la justicia selectiva, documente las violaciones a la libertad de prensa y defienda el derecho de los pueblos a conocer la verdad.

Porque matar al periodista no mata la historia. Porque la verdad no se rinde. Porque la prensa libre es la voz de los pueblos.

Dr. Amín Cruz Presidente y CEO Congreso Hispanoamericano de Prensa

El asesinato de periodistas en Gaza y el deber ético del Congreso Hispanoamericano de Prensa

“La prensa es la artillería de la libertad.”  Hans Christian Andersen

El asesinato de seis periodistas palestinos en Gaza, víctimas de un ataque deliberado del Ejército israelí contra su tienda de campaña, constituye una grave violación del derecho internacional humanitario y un atentado directo contra la libertad de prensa. En un contexto donde el periodismo se convierte en el último bastión de la verdad frente al horror, el silencio o la pasividad de las instituciones internacionales resulta inaceptable. Ante esta tragedia, el Congreso Hispanoamericano de Prensa tiene la responsabilidad histórica de alzar la voz, articular una respuesta ética y promover acciones concretas que defiendan la vida, la verdad y la dignidad de quienes ejercen el periodismo en condiciones extremas.

Gaza: el lugar más peligroso del mundo para ejercer el periodismo

Desde el inicio de la guerra en octubre de 2023, Gaza ha sido escenario de una violencia sistemática contra periodistas. Más de 230 comunicadores han sido asesinados, entre ellos Anas al Sharif, Mohammed Qraiqea, Ibrahim Zaher y Mohammed Noufal, todos trabajadores de Al Jazeera. Estos crímenes no son hechos aislados: forman parte de una estrategia de represión informativa que busca silenciar las voces que denuncian el sufrimiento de la población palestina.

El ejército israelí ha justificado estos asesinatos con acusaciones de afiliación a grupos armados, sin presentar pruebas verificables. Organizaciones como Reporteros Sin Fronteras han denunciado la falta de transparencia y la impunidad con que se cometen estos crímenes. La censura informativa, el bloqueo al acceso de medios internacionales y la criminalización del periodismo local configuran un escenario de violencia estructural que vulnera los principios más elementales del derecho internacional.

El periodismo como resistencia ética y humanitaria

En Gaza, el periodismo no es solo una profesión: es un acto de resistencia. Los comunicadores palestinos arriesgan su vida para documentar bombardeos, hambruna, desplazamientos forzados y violaciones de derechos humanos. En su mensaje póstumo, Anas al Sharif escribió: “He vivido el dolor en todos sus detalles… pero nunca dudé en transmitir la verdad tal como es, sin distorsiones ni falsificaciones”. Su testimonio revela la dimensión ética del periodismo como defensa de la humanidad frente al olvido y la desinformación.

La muerte de estos periodistas no solo representa una pérdida irreparable para sus familias y comunidades, sino también para el derecho global a la información. Matar al periodista es intentar matar la historia. Y sin historia, no hay justicia.

El Congreso Hispanoamericano de Prensa: una plataforma para la acción

Ante esta tragedia, el Congreso Hispanoamericano de Prensa no puede limitarse a la condena simbólica. Como espacio de articulación ética, profesional y transnacional, tiene el deber de impulsar acciones concretas que contribuyan a la protección de periodistas en zonas de conflicto y a la denuncia de los crímenes cometidos contra ellos.

Esto implica:

·         Promover una coalición internacional de periodistas que documente, visibilice y denuncie los asesinatos en Gaza.

·         Exigir investigaciones independientes ante organismos como la Corte Penal Internacional y la ONU.

·         Impulsar campañas de solidaridad con los periodistas palestinos, reconociendo su labor como esencial para la defensa de los derechos humanos.

·         Crear un observatorio ético del periodismo en conflicto, que registre violaciones, articule redes de apoyo y proponga estándares de protección.

El Congreso debe convertirse en un puente entre América Latina y el mundo árabe, entre la memoria y la justicia, entre la denuncia y la acción.

El asesinato de periodistas en Gaza es una herida abierta en la conciencia global. No puede ser normalizado, relativizado ni silenciado. El Congreso Hispanoamericano de Prensa, como espacio de defensa de la verdad y la ética periodística, tiene la responsabilidad de actuar. Porque la libertad de prensa no puede ser blanco de guerra. Porque la verdad no se rinde. Porque matar al periodista no mata la historia.

“Cuando se mata a un periodista, se intenta matar la verdad.” Christophe Deloire, secretario general de Reporteros Sin Fronteras

Dr. Amín Cruz CEO, presidente y fundador del Congreso Hispanoamericano de Prensa y del Congreso Mundial de Prensa; Padre Embajador del Periodismo Hispanoamericano y Latinoamericano, diplomático, periodista, historiador, escritor y educador.

Eugenio María de Hostos: 122 años de legado antillano, educativo y revolucionario

Hoy se conmemora el 122 aniversario luctuoso del pensador, educador y patriota antillano Eugenio María de Hostos y Bonilla, fallecido en esta ciudad el 11 de agosto de 1903. Su vida y obra siguen iluminando el pensamiento latinoamericano y la lucha por la justicia, la educación y la libertad de los pueblos.

Hostos, nacido en Mayagüez, Puerto Rico, en 1839, fue filósofo, pedagogo, jurista y escritor. Se le conoce como el “peregrino del ideal” por su incansable labor en favor de la emancipación de Cuba, Puerto Rico y República Dominicana del colonialismo español, y por su propuesta visionaria de una Confederación Antillana basada en los principios republicanos y federalistas.

Estudió derecho y filosofía en la Universidad Central de Madrid, donde fue discípulo de Julián Sanz del Río, introductor del krausismo en España. Desde entonces, Hostos desarrolló una filosofía moral, una teoría del derecho y una sociología que transformaron el pensamiento latinoamericano. Su obra La peregrinación de Bayoán (1863) es considerada una novela fundacional del ideal revolucionario antillano.

Durante su peregrinaje por América y Europa, Hostos fundó escuelas normalistas, reformó programas educativos y promovió el conocimiento de nuestras raíces como base para la transformación social. En República Dominicana, dirigió la Escuela Normal de Santo Domingo, escribió tratados de lógica, moral y sociología, y fundó el primer Instituto de Señoritas, marcando el inicio de la educación científica de la mujer en el país.

Sus restos reposan en el Panteón Nacional, siendo el único extranjero sepultado en ese recinto de héroes. Su último deseo fue ser enterrado en Santo Domingo hasta que Puerto Rico fuese libre e independiente.

 “Hostos no fue solo un pensador, es un sembrador de conciencia. Su legado nos convoca a seguir luchando por la educación, la libertad y la unidad de nuestros pueblos.”

“Si quiere ser hombre o mujer completa, pon todas las fuerzas de tu alma en todos los actos de tu vida.”  Eugenio María de Hostos

Dr. Amín Cruz CEO, presidente y fundador del Congreso Hispanoamericano de Prensa y del Congreso Mundial de Prensa; Padre Embajador del Periodismo Hispanoamericano y Latinoamericano, diplomático, periodista, historiador, escritor y educador.

Afganistán y el borrado institucional de las mujeres: entre el silencio impuesto y la resistencia invisible

“Cuando se borra a una mujer de la vida pública, no solo se silencia una voz: se mutila la conciencia colectiva de una nación.”

Desde agosto de 2021, tras el retorno del Talibán al poder, Afganistán ha sido testigo de una regresión brutal en materia de derechos humanos, especialmente para las mujeres. Lo que comenzó como una serie de restricciones se ha convertido en un sistema de exclusión total: un apartheid de género institucionalizado que ha borrado a las mujeres de la vida pública, del trabajo, de la educación y de la toma de decisiones.

El borrado como política de Estado

La exclusión de las mujeres afganas no es un efecto colateral del conflicto, sino una política deliberada. Las niñas tienen prohibido asistir a la escuela a partir de los trece años; las mujeres están vetadas de la mayoría de los empleos, de la vida política y, en muchas regiones, no pueden salir a la calle sin la compañía de un hombre. Esta arquitectura de control no solo las invisibiliza, sino que las deshumaniza.

El Talibán ha institucionalizado el silenciamiento femenino como herramienta de dominación. Las mujeres han perdido el derecho a decidir sobre su salud, su educación, su movilidad y, en muchos casos, sobre su propia vida. El borrado es físico, simbólico y estructural: se les niega el acceso a espacios públicos, se elimina su representación en medios y foros internacionales, y se criminaliza su liderazgo.

Consecuencias sociales, culturales y psicológicas

La fractura social es inevitable cuando se excluye a la mitad de la población. Las niñas crecen sin modelos a seguir, las familias pierden sustento y liderazgo, y las comunidades se vuelven menos resilientes. La creatividad, la diversidad y el desarrollo moral se derrumban junto con la pérdida de población femenina activa.

La subordinación enseñada desde la infancia perpetúa matrimonios forzados, violencia doméstica y depresión. Muchas mujeres afganas viven en un estado de desesperanza, donde el suicidio se convierte en una forma de protesta silenciosa. La normalización de la poligamia y el control masculino sobre los cuerpos femeninos refuerzan una cultura patriarcal que se reproduce incluso fuera del régimen talibán.

Impacto económico y político del borrado

La exclusión de las mujeres tiene consecuencias económicas devastadoras. Según el PNUD, negarles el acceso al trabajo cuesta a Afganistán mil millones de dólares anuales. Las mujeres no solo generan ingresos, sino que sostienen sectores clave como salud, agricultura y educación. Sin ellas, el país no puede reconstruirse ni competir en la economía global.

Políticamente, el borrado femenino genera decisiones desbalanceadas y no representativas. Las mujeres han sido excluidas de los procesos diplomáticos, como la reciente reunión en Doha, donde ninguna afgana participó oficialmente. Esta omisión perpetúa la dependencia de ayuda extranjera y la fuga de cerebros, debilitando aún más la soberanía nacional.

La respuesta internacional: entre la condena simbólica y la omisión estructural

La comunidad internacional ha condenado el apartheid de género, pero las acciones han sido insuficientes. Las sanciones apuntan a líderes individuales, sin mecanismos legales sustanciales para responsabilizar al régimen. La exclusión de mujeres afganas de foros internacionales refuerza su invisibilidad y perpetúa la injusticia.

La ayuda internacional, condicionada a veces por criterios de derechos humanos, corre el riesgo de castigar a las propias víctimas. La mayoría de las mujeres afganas dependen de esa ayuda para sobrevivir. Por ello, se requiere una asistencia ética, sostenida y adaptada a las realidades locales.

Caminos de resistencia y reconstrucción

A pesar de las restricciones, existen espacios de resistencia: escuelas encubiertas, cursos en línea, mentorías, industrias domésticas y organizaciones locales. Iniciativas como la Universidad de la Gente, FutureLearn y la Escuela en Línea Herat ofrecen educación y esperanza. Aunque limitadas por la vigilancia, la exclusión digital y el analfabetismo, estas iniciativas demuestran que la resiliencia persiste.

Propuestas como el acceso gratuito a internet (ej. Starlink), programas de microcréditos, plataformas digitales para mujeres y educación híbrida pueden ser claves para reconstruir el tejido social. Pero estas soluciones deben ser culturalmente sensibles, adaptadas a contextos urbanos y rurales, y lideradas por mujeres afganas de distintas etnias y trasfondos.

Reconstruir la conciencia mutilada

El borrado de las mujeres en Afganistán es una forma de violencia estructural que amenaza con perpetuarse más allá del régimen talibán. Combatirlo requiere una respuesta ética, coordinada y persistente, que reconozca la diversidad femenina, escuche las voces locales y apoye las iniciativas de resistencia. No se trata solo de restaurar derechos, sino de reconstruir una sociedad que ha sido mutilada en su conciencia, creatividad y dignidad.

“La historia no puede escribirse sin las mujeres; y si se intenta, lo que queda no es memoria, sino silencio.”

Araceli Aguilar Salgado Periodista, Abogada, Ingeniera, Escritora, Analista y comentarista mexicana, de Chilpancingo de los Bravo del Estado de Guerrero E-mail periodistaaaguilar@gmail.com

La inteligencia artificial debe amplificar la sabiduría indígena, no perpetuar su exclusión

“La diversidad cultural es tan vital para la humanidad como la biodiversidad lo es para la naturaleza.”  Koïchiro Matsuura, exdirector general de la UNESCO

Día Internacional de los Pueblos Indígenas – 9 de agosto

En el Día Internacional de los Pueblos Indígenas, la humanidad se enfrenta a una encrucijada tecnológica y ética: ¿será la inteligencia artificial (IA) una herramienta de emancipación o una nueva forma de colonización digital?

La ONU ha hecho un llamado claro: los pueblos originarios deben ser reconocidos como titulares de derechos, co-creadores y tomadores de decisiones en el desarrollo de la IA. No basta con incluirlos como beneficiarios pasivos; su cosmovisión, sus lenguas, sus conocimientos ancestrales y su soberanía sobre los datos deben estar en el centro de toda innovación tecnológica.

Riesgos invisibles, exclusiones persistentes

Hoy, casi todos los modelos de IA se desarrollan sin participación indígena. Esto no solo excluye sus voces, sino que puede llevar al uso indebido de sus conocimientos y a la reproducción de sesgos coloniales. Los algoritmos, entrenados con datos que ignoran o tergiversan las culturas originarias, perpetúan patrones de exclusión y discriminación.

Además, la infraestructura que sostiene la IA —centros de datos, consumo energético, extracción de minerales— amenaza los ecosistemas de los que dependen los pueblos indígenas. La expansión tecnológica sin consulta ni consentimiento puede convertirse en una forma de despojo ambiental.

 Oportunidades para la justicia digital

Pero la IA también puede ser una aliada. Puede preservar lenguas en peligro, cartografiar territorios ancestrales, amplificar la sabiduría indígena en la lucha contra el cambio climático y fortalecer la autonomía cultural. Para ello, es imprescindible cerrar la brecha digital sin reproducir desigualdades, garantizar la propiedad intelectual de los conocimientos indígenas y establecer mecanismos de gobernanza ética.

“Los pueblos originarios no solo somos guardianes del pasado, somos arquitectos del futuro”, afirmó Moi Guiquita, indígena Waorani de la Amazonía ecuatoriana. Su voz, como la de miles, exige que ese futuro se construya con los pueblos indígenas, no sin ellos.

Hacia una IA ética, inclusiva y plural

Desde el Congreso Hispanoamericano de Prensa, nos sumamos al llamado global por una inteligencia artificial que respete la diversidad cultural, proteja los derechos colectivos y promueva la justicia digital. La tecnología no debe ser una nueva frontera de exclusión, sino una herramienta para la equidad, la memoria y la transformación.

Porque sin justicia para los pueblos indígenas, no hay justicia para la humanidad.

“No heredamos la tierra de nuestros antepasados, la tomamos prestada de nuestros hijos.” Proverbio indígena navajo

Araceli Aguilar Salgado Periodista, Abogada, Ingeniera, Escritora, Analista y comentarista mexicana, de Chilpancingo de los Bravo del Estado de Guerrero E-mail periodistaaaguilar@gmail.com

Vicente Guerrero Saldaña: el legado masónico de un héroe insurgente

“El bien para todos, el mayor bien para la patria.” Vicente Guerrero Saldaña

En el marco del 243 aniversario del natalicio del General Vicente Guerrero Saldaña, autoridades civiles, logias masónicas y representantes culturales se reunieron para rendir homenaje al consumador de la Independencia Nacional, destacando no solo su papel como líder insurgente y presidente de México, sino también su legado como miembro destacado de la masonería liberal del siglo XIX

Vicente Guerrero, nacido en Tixtla en 1782, fue iniciado en el Rito Yorkino, corriente masónica que promovía los ideales de libertad, igualdad y soberanía popular. Como Venerable Maestro de la logia Rosa Mexicana, Guerrero participó activamente en la consolidación de la República Popular y Federal, enfrentando incluso a antiguos aliados insurgentes como Nicolás Bravo, quien pertenecía al Rito Escocés, más conservador y centralista.

Durante su trayectoria política, Guerrero defendió los principios masónicos en momentos clave de la historia nacional. Apoyó la Ley de Expulsión de los españoles en 1827, promovida por el presidente Guadalupe Victoria, y lideró la defensa del país ante la invasión del brigadier Isidro Barradas en 1829, reafirmando su compromiso con la soberanía nacional y los valores republicanos.

En el estado de Guerrero, su legado masónico perdura en logias como la Vicente Guerrero Saldaña No. 9, con sede en Tixtla, que honra su memoria y continúa promoviendo los ideales de fraternidad, justicia social y perfeccionamiento humano.

Durante el acto conmemorativo, representantes de la Muy Respetable Gran Logia del Estado de Guerrero destacaron que “Vicente Guerrero no solo fue un héroe militar, sino también un guía ético y humanista, cuya visión sigue inspirando a las nuevas generaciones de masones guerrerenses”.

“No hay pueblo guerrero, sólo hay líderes guerreros.” Vicente Guerrero Saldaña

Araceli Aguilar Salgado Periodista, Abogada, Ingeniera, Escritora, Analista y comentarista mexicana, de Chilpancingo de los Bravo del Estado de Guerrero E-mail periodistaaaguilar@gmail.com

Vicente Guerrero: Insurgente, Presidente y Mártir de la República

“Vicente Guerrero es un héroe de múltiples facetas: estratega militar brillante, admirado por su valentía y destreza en el combate; hombre de espíritu íntegro, que antepuso el honor, el deber patrio y sus principios incluso al amor por su padre; y, por encima de todo, un republicano leal que jamás cedió ante el intento de comprar su conciencia, ya que solo buscaba el bien para todos, el mayor bien para la patria.”

La historia oficial de México ha exaltado a Vicente Guerrero como uno de los consumadores de la independencia y como el presidente que abolió la esclavitud.

Sin embargo, su figura ha sido también objeto de silencios, distorsiones y exclusiones que revelan las tensiones profundas entre el proyecto republicano y las estructuras de poder heredadas del virreinato.

Guerrero no solo fue un líder militar y político; fue también un símbolo de resistencia popular, de justicia racial, y de republicanismo radical.

Por lo que hablaremos de su vida, su gobierno y su ejecución, para comprender cómo su legado interpela las narrativas dominantes de la historia mexicana

Origen y formación: ¿Un presidente sin educación?

Vicente Guerrero nació en Tixtla en 1782, en una familia de arrieros, comerciantes y armeros. Aunque se le ha etiquetado como “sin educación”, su formación práctica fue excepcional: aprendió a leer, escribir, manejar armas, reparar fusiles, negociar con hacendados y dominar la geografía del sur.

Su origen étnico ha sido descrito como mestizo, indígena o mulato, lo que lo convirtió en blanco de prejuicios raciales por parte de las élites criollas.

Su educación “de campo” lo preparó para la guerra, la logística y la estrategia, y lo conectó con las clases populares. Esta formación no solo fue suficiente para liderar ejércitos, sino también para concebir un proyecto político de nación.

La descalificación de Guerrero como “ignorante” revela más sobre el racismo de sus detractores que sobre sus capacidades reales.

El insurgente irreductible

Tras unirse al movimiento independentista en 1810, Guerrero se convirtió en uno de los principales jefes militares del sur. Luego de la muerte de Morelos en 1815, fue el único líder insurgente que no aceptó el indulto.

Su frase “La patria es primero”, pronunciada cuando su padre le pidió rendirse, se convirtió en emblema nacional.

Durante la etapa de resistencia (1816–1821), Guerrero sostuvo la insurgencia desde la sierra, con tácticas de guerrilla, reorganización militar y apoyo popular. Su alianza con Iturbide en el Abrazo de Acatempan fue estratégica: permitió consumar la independencia, aunque luego se enfrentó al imperio que este instauró.

Guerrero encarnaba la insurgencia popular, mientras Iturbide representaba la independencia pactada por las élites.

El presidente del pueblo

En 1829, Guerrero llegó a la presidencia tras el levantamiento de La Acordada. Su gobierno, aunque breve (ocho meses y medio), fue profundamente transformador:

  • Abolió la esclavitud, anticipándose a Europa y América
  • Impulsó la educación gratuita y la creación de escuelas públicas
  • Promovió la reforma agraria y el desarrollo industrial
  • Suprimió fueros militares y eclesiásticos
  • Expulsó a los españoles residentes en México
  • Fomentó la tolerancia religiosa y el comercio internacional

Este programa liberal y popular lo enfrentó con los conservadores, quienes lo acusaban de representar a “la chusma” frente a los “hombres de bien”. Su gobierno fue atacado no por sus errores administrativos, sino por su origen social, su ideología igualitaria y su amenaza al orden colonial.

La traición institucional

Tras la invasión española de Barradas, Guerrero fue derrocado por su vicepresidente, Anastasio Bustamante. Para justificar su exclusión, el Congreso lo declaró “imposibilitado para gobernar”, sin especificar causas. Se propuso incluso declararlo loco, lo que revela el nivel de desprecio institucional hacia su figura.

En enero de 1831, fue traicionado por el marino genovés Francisco Picaluga, capturado y ejecutado en Cuilapan. Su muerte fue decidida por el presidente Bustamante y financiada con 50 mil pesos oro. Fue un crimen político disfrazado de legalidad, que buscaba eliminar al símbolo más potente del republicanismo popular.

Legado y silencios

Vicente Guerrero fue declarado Benemérito de la Patria en 1833, y el estado de Guerrero fue creado en su honor en 1849. Sin embargo, su figura ha sido marginada en muchas narrativas oficiales. A diferencia de Hidalgo o Juárez, Guerrero ha sido presentado como un “presidente menor”, cuando en realidad fue el único que abolió la esclavitud, enfrentó el racismo institucional y defendió la soberanía popular.

Su historia revela las tensiones entre democracia y oligarquía, entre igualdad y privilegio, entre memoria y olvido. Guerrero no solo consumó la independencia: intentó construir una república para todos, y por eso fue asesinado.

Entre la luz de la emancipación y la sombra de la traición

Vicente Guerrero representa una de las figuras más luminosas y trágicas de la historia mexicana. Su vida interpela los mitos fundacionales de la república, y su muerte revela los límites del poder popular en una nación marcada por el racismo, el clasismo y la traición política.

Recuperar su legado no es solo un acto de justicia histórica: es una forma de pensar el presente desde la dignidad, la igualdad y la soberanía

«Las autoridades se encuentran en todas las clases del pueblo, y donde quiera que parezca el talento y la virtud, allí se descubren los verdaderos títulos de superioridad, y los únicos que causan distinción y preferencia.» Vicente Guerrero Saldaña


Araceli Aguilar Salgado Periodista, Abogada, Ingeniera, Escritora, Analista y comentarista mexicana, de Chilpancingo de los Bravo del Estado de Guerrero E-mail periodistaaaguilar@gmail.com

Congreso Hispanoamericano de Prensa: 27 años de unidad, ética y fraternidad sin fronteras

“El periodismo no es un poder, es un servicio.”  Javier Darío Restrepo

En un mundo cada vez más fragmentado por intereses geopolíticos, polarización mediática y desafíos tecnológicos, el Congreso Hispanoamericano de Prensa se erige como una de las pocas y quizás la única fundación que ha sostenido durante 27 años un compromiso firme con la unidad de los periodistas, la fraternidad internacional y la dignificación del oficio comunicacional.

Un origen marcado por la visión y la perseverancia

Fundado el 27 de mayo de 1998 por el periodista dominicano Dr. Amín Cruz, el Congreso nació en Nueva York como respuesta a la desactualización tecnológica y la dispersión gremial que afectaba a los comunicadores hispanos en vísperas del año 2000. Lo que comenzó como una idea audaz se convirtió en un movimiento continental que ha reunido a miles de periodistas, escritores, académicos, estudiantes y líderes sociales de más de 80 países.

Una plataforma sin precedentes

A lo largo de sus 27 años, el Congreso ha celebrado 29 ediciones en sedes emblemáticas como Columbia University, City College of New York, Lehman College, la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) en Bolivia, la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM) en República Dominicana, y las Naciones Unidas (ONU). En cada edición, se han abordado temas de alta relevancia como:

  • Libertad de prensa y ética periodística
  • Inteligencia artificial y transformación digital
  • Derechos humanos y gobernanza global
  • Medio ambiente, paz y desarrollo sostenible
  • Sociedad de cuidado y equidad de género

Fraternidad y unidad como principios fundacionales

Lo que distingue al Congreso Hispanoamericano de Prensa no es solo su longevidad, sino su espíritu de fraternidad. En tiempos donde el periodismo enfrenta amenazas, censura y precarización, este cónclave ha sido un refugio ético y profesional, donde se promueve el diálogo entre culturas, la solidaridad entre gremios y el fortalecimiento de redes de cooperación.

“Por lo que llegar a la meta cuesta… detenerse, no. Hay que seguir adelante, renovarse, reorientarse, retomar impulso, volver a empezar, redefinir la ruta…” — Dr. Amín Cruz, fundador y presidente

Voces que han marcado historia

Entre los cientos de expositores que han participado destacan figuras como:

  • Dr. Ignacio Ramonet – periodista y geopolítico internacional
  • Dr. Javier Darío Restrepo – referente ético del periodismo latinoamericano
  • Dra. Alicia Bárcena – ex secretaria ejecutiva de CEPAL
  • Dr. Carlos Aguasaco, Dr. Héctor Geager, Lic. Juan Bolívar Díaz, Licda. Mercedes Castillo, Dr. Jean Louis Bingna, entre otros

Más que un evento: una misión global

El Congreso no se limita a sus encuentros anuales. Ha impulsado:

  • Seminarios, talleres y simposios en universidades y centros comunitarios
  • Encuentros culturales, deportivos y sociales para fortalecer el tejido humano del periodismo
  • Alianzas con gremios y colegios profesionales como el CDP, SNTP, ANP, CNP, CCODEG, entre otros
  • Homenajes póstumos a figuras emblemáticas como el Dr. Javier Darío Restrepo y el Dr. Príamo Rodríguez

Un legado que trasciende generaciones

A 27 años de su fundación, el Congreso Hispanoamericano de Prensa ha superado todas las proyecciones. No es solo un evento, es una escuela de pensamiento, una tribuna ética, una red de afectos y saberes que ha logrado lo que pocas organizaciones han conseguido: unir a los periodistas del mundo en torno a la dignidad, la verdad y la esperanza.

“Todo trabajo que enaltece la humanidad tiene dignidad e importancia y debe emprenderse con excelencia esmerada.”  Martin Luther King Jr.

Araceli Aguilar Salgado Periodista, Abogada, Ingeniera, Escritora, Analista y comentarista mexicana, de Chilpancingo de los Bravo del Estado de Guerrero E-mail periodistaaaguilar@gmail.com

Geografía, desigualdad y justicia global una mirada al Día Internacional de los Países sin Litoral

“La injusticia, en cualquier parte, es una amenaza a la justicia en todas partes.”  Martin Luther King Jr.

La proclamación del Día Internacional de Concienciación sobre las Necesidades Especiales de Desarrollo y los Desafíos de los Países sin Litoral, cada 6 de agosto, representa mucho más que una efeméride diplomática. Es un acto de reconocimiento global a una forma silenciosa de desigualdad estructural: aquella que nace de la geografía y se perpetúa por la indiferencia política y económica del sistema internacional.

La geografía como obstáculo estructural

Los 32 países en desarrollo sin litoral (PDSL), distribuidos entre África, Asia, Europa del Este y América del Sur, comparten una condición geográfica que los excluye del acceso directo al mar. Esta característica, aparentemente trivial, se convierte en una barrera profunda para su desarrollo económico, comercial y logístico. Los costos de transporte son, en promedio, un 30% más altos que los de sus vecinos costeros; la dependencia de países de tránsito los expone a vulnerabilidades externas; y la falta de infraestructura adecuada limita su competitividad.

Pero el problema no es solo técnico. Es político. Es ético. Es una manifestación de cómo el sistema internacional ha fallado en garantizar condiciones equitativas para todos los países, sin importar su ubicación geográfica.

Cooperación internacional: ¿solidaridad o retórica?

La resolución A/RES/77/315 de la Asamblea General de la ONU, que establece este día internacional, es un paso importante. Reconoce que los PDSL requieren atención especial, apoyo financiero, acuerdos de tránsito justos y acceso preferencial a mercados. Sin embargo, la historia de los compromisos multilaterales está plagada de buenas intenciones y escasa implementación.

La cooperación internacional no puede seguir siendo una retórica diplomática. Debe traducirse en acciones concretas: inversión en infraestructura regional, fortalecimiento de capacidades logísticas, digitalización de procesos aduaneros, y sobre todo, voluntad política para construir corredores de desarrollo inclusivo.

América Latina: el caso de Bolivia y Paraguay

En América Latina, Bolivia y Paraguay encarnan esta lucha. Bolivia, en particular, ha convertido su enclaustramiento marítimo en una causa histórica, diplomática y cultural. Su liderazgo en la creación de este día internacional es un ejemplo de cómo los países pueden transformar sus desventajas en plataformas de incidencia global. Pero también evidencia que, sin una región comprometida con la integración y la justicia territorial, los avances serán limitados.

Una agenda de justicia territorial

Este día internacional debe ser una oportunidad para repensar el desarrollo desde una perspectiva de justicia territorial. No se trata solo de conectar países sin litoral a puertos marítimos, sino de garantizar que sus poblaciones tengan acceso equitativo a oportunidades, servicios y bienestar. La geografía no debe ser destino. Y el desarrollo sostenible no puede ser privilegio de unos pocos.

El Día Internacional de los Países sin Litoral nos recuerda que la equidad global exige mirar más allá de los indicadores macroeconómicos. Exige reconocer que hay países que, por su ubicación, enfrentan barreras invisibles pero poderosas. Y que la verdadera solidaridad internacional se mide no por discursos, sino por puentes construidos, rutas abiertas y compromisos cumplidos.

“La equidad no es dar lo mismo a todos, sino dar a cada uno lo que necesita para alcanzar su dignidad.”  Desmond Tutu

Araceli Aguilar Salgado Periodista, Abogada, Ingeniera, Escritora, Analista y comentarista mexicana, de Chilpancingo de los Bravo del Estado de Guerrero E-mail periodistaaaguilar@gmail.com